viernes, 29 de abril de 2016

Irène - Pierre Lemaitre

Título: Irène
Autor: Pierre Lemaitre
Editorial: Alfaguara
Traducción: Juan Carlos Duran
Año: 2015
ISBN: 978-84-204-1217-7
Nº de páginas: 400

Había visto muchas opiniones positivas de los libros de Pierre Lemaitre por lo que era un autor que llevaba tiempo en mi lista de pendientes, aunque no acababa de encontrar un hueco entre mis lecturas para animarme con él. Por fin y gracias a la organización de una lectura conjunta le ha llegado el turno, siendo Irène el título seleccionado, obra con la que el autor da inicio a la serie protagonizada por el comandante Camille Verhoeven.

El comienzo de "Irène" nos traslada hasta abril del año 2003, momento en el que conocemos a Camille Verhoeven, comandante de la Brigada Criminal de París felizmente casado con Irène, y a la espera de convertirse en padre por primera vez. Será él quien se encargue, con la ayuda de los miembros de su equipo, de investigar el brutal asesinato de unas mujeres que han aparecido descuartizadas en un piso de Courbevoie, y no tardará demasiado en averiguar que estos no son los primeros crímenes cometidos por el asesino, quien parece seguir un patrón que hará necesario buscar ayuda y asesoramiento externo. Además de la complejidad de la investigación, el caso se complicará aún más cuando la prensa se haga eco del suceso y los movimientos de Camille se conviertan en el punto de mira, ocupando sus avances e incluso su vida privada las portadas de las noticias.

Pierre Lemaitre
Pierre Lemaitre
Mi estreno con Pierre Lemaitre no ha podido ser más acertado pues Irène ha sido un libro cuya lectura me ha absorbido por completo, y ya estoy deseando continuar con la lectura de Alex y de Rosy & John, las siguientes entregas de esta tetralogía, más teniendo en cuenta que en mayo se publica el último, Camille. Aunque hay otras series de este tipo en las que no importa el orden en el que leamos los volúmenes que las componen, en el caso de esta creo que es fundamental comenzar por Irène pues en los siguientes se habrá desvelado su final, con lo que la lectura no será igual de intensa.

"Iréne" se presenta dividido en dos partes aunque es la primera la que ocupa prácticamente la totalidad de las páginas del libro. No es la única división que vamos a encontrar ya que cada una de ellas está estructurada en lo que equivaldría a los capítulos, los cuales vienen introducidos por la indicación de la fecha en la que tiene lugar la acción, y a su vez estos presentan su propia división interna en partes numeradas. Esta estructura hace que la lectura sea muy ágil y dinámica, más considerando el ritmo vertiginoso que tiene, que no nos da respiro desde un principio.

El libro está narrado con un estilo directo, preciso y descriptivo, empleando Pierre Lemaitre un cuidado lenguaje y destacando el excepcional manejo que realiza de la tensión y el suspense, así como la construcción de diálogos, que son uno de los elementos en los que apoya el desarrollo de la trama, siendo por tanto bastante abundantes. Mientras que en la primera parte utiliza un narrador omnisciente en tercera persona, en la segunda encontramos el uso del tiempo presente, lo que contribuye a que cada una de las escenas se desarrolle de una forma más intensa, como si fuésemos espectadores directos de lo que está ocurriendo. Además para esta segunda parte Pierre Lemaitre se reserva un giro argumental que es un auténtico golpe de efecto para el lector, quien no podrá parar de leer hasta llegar al desenlace. Un desenlace en el que tienen lugar hechos que son un tanto predecibles, o al menos yo desde que comencé a leer esperaba que ocurriese algo así con un personaje en concreto, aunque por otra parte esto ha contribuido a que haya leído cada capítulo con una tensión creciente esperando que le sucediese algo en cualquier momento.

Os comentaba que Pierre Lemaitre tenía un estilo muy descriptivo y esto se aprecia especialmente a la hora de describir cada uno de los crímenes, reproduciendo estas escenas con todo lujo de detalles, lo que hace que la lectura de ciertas partes se torne un tanto complicada por lo gráficas, violentas y desagradables que resultan. No queda nada a nuestra imaginación y esta minuciosidad hace que nos estremezcamos y horroricemos ante la brutalidad de los asesinatos, por lo que aquellos lectores más sensibles deberán tener en cuenta esto si deciden animarse con la obra de Pierre Lemaitre.

Camille Verhoeven es la figura en torno a la que se construye esta serie policíaca y por lo tanto ostenta todo el protagonismo. Es un personaje que me ha gustado pues se aleja del típico protagonista que solemos encontrar en este tipo de series, resultando bastante peculiar. No vamos a encontrarnos, al menos de momento, con un hombre atormentando ni refugiado en el alcohol sino que Verhoeven lleva una vida feliz en compañía de su esposa Irène, con la que espera el nacimiento de su primer hijo. El comandante es un excelente profesional, dedicado a su trabajo, reservado, inteligente, audaz y eficiente a pesar de recurrir en algunos casos a métodos poco convencionales, pero sin duda el rasgo que más destaca en él es físico pues tan solo mide un metro cuarenta y cinco centímetros. Su personaje queda cuidadosamente construido presentando multitud de matices que nos dan una idea de su carácter en diferentes ámbitos y nos ayudan a conocerle con bastante profundidad, aunque imagino que en las siguientes entregas el personaje irá evolucionando en función de los hechos que ha protagonizado en este volumen.

Camille se rodea de un brillante equipo de investigación al que también vamos a llegar a conocer bastante bien pues Pierre Lemaitre nos facilita información tanto del plano profesional como del personal. Al frente de todos ellos se encuentra el comisario Le Guen y Armand, Louis y Maleval son las tres personas que forman el equipo de Verhoeven, respondiendo a tres personalidades muy diferentes. Louis es un joven que a pesar de pertenecer a una familia rica decidió ingresar en la policía, convirtiéndose gracias a su forma de ser y profesionalidad en el colaborador más cercano de Verhoeven mientras que Armand y Maleval son la antítesis uno del otro. Maleval es un vividor que cuando no está trabajando disfruta de la noche, el juego y las mujeres, mientras que Armand destaca por su avaricia y tacañería, rasgos que le han servido para llegar a ser uno de los policías más escrupulosos y eficientes.

Y como no podía ser de otra manera teniendo en cuenta el título de la novela, junto a ellos y al margen del plano profesional está el personaje de Irène, la bella esposa de Verhoeven que se encuentra en un avanzado estado de gestación y que parece responder al prototipo de esposa perfecta: dulce, comprensiva, paciente y cariñosa.

Dentro de un género encontrar obras que ofrezcan algo diferente siempre es positivo y esto es lo que ocurre con Irène, la premisa que utiliza Pierre Lemaitre para establecer el patrón que sigue el asesino a la hora de actuar me ha resultado original. Sin entrar en detalles para no estropear su lectura, tan solo comentar que en Irène tenemos un componente metaliterario muy interesante y que además está perfectamente entrelazado en el desarrollo de la trama, por lo que hay que reconocer que Pierre Lemaitre habrá tenido que llevar a cabo cierta labor de documentación para hallar aquellas obras que mejor encajasen con lo que quería transmitir.

En definitiva, Irène de Pierre Lemaitre es un libro que si sois aficionados a este género os recomiendo leer sin lugar a dudas. Un planteamiento diferente en el que el autor juega con el lector de una forma magistral, haciendo que la tensión vaya en aumento a medida que avanzamos y convirtiéndose así en una lectura que es imposible abandonar antes de alcanzar la última página.

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Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña

miércoles, 27 de abril de 2016

El hilo rojo - Olga de Llera

Título: El hilo rojo
Autor: Olga de Llera
Editorial: Autoeditado
Año: 2015
Nº de páginas aprox.: 478

Hace un par de meses me propusieron la lectura de El hijo rojo de Olga de Llera, una novela que estaba calificada dentro de un género que yo no suelo leer, erótico-romántico, pero que presentaba un planteamiento que me resultó atractivo al ambientarse la historia en las primeras décadas del siglo XX, una época que se encuentra entre mis favoritas, con lo que me animé a darle una oportunidad.

La historia recogida en "El hilo rojo" da comienzo en el año 1900 y nos traslada hasta la ciudad de Barcelona para asistir al nacimiento de la hija del matrimonio Dalmau, Joaquim y Anna, quienes además de esta niña a la que ponen el nombre de Caterina, son padres un niño llamado Nicolau. Aunque la felicidad de la pareja parece ser plena, pronto descubriremos que entre Anna y su hermanastro Daniel Richards hay un pacto que han mantenido en secreto a lo largo de los años y que va a marcar no solo sus vidas, sino el futuro de toda la familia. Y este futuro será el que iremos siguiendo a lo largo de los capítulos, los cuales abarcan casi medio siglo de historia familiar.


No he querido contaros demasiado del argumento de la novela ya que considero que en este caso es mejor que sea el lector el que vaya descubriendo lo que va sucediendo en torno a los personajes a medida que avance en su lectura, y además al abarcar un periodo tan amplio las situaciones que van atravesando los protagonistas son bastante variadas. 

Olga de Llera
Olga de Llera
Si bien en un principio no tenía claro que esta novela fuese a gustarme, he de reconocer que El hilo rojo ha sido una grata sorpresa. He disfrutado con una historia que ha logrado captar mi interés desde los primeros capítulos, logrando que siguiese con atención los avances que se iban produciendo en la vida de los miembros de esta familia, lo que ha hecho que la lectura haya sido ágil y muy entretenida. Como os decía, lo que menos me atraía del libro era que fuese erótico y, aunque sí es cierto que ese componente está presente, pienso que este calificativo no es suficiente para definir "El hilo rojo" ya que es una novela que presenta otros elementos que hacen que resulte recomendable incluso para aquellas personas que, como es mi caso, no se sientan atraídas por este género. De esta manera tenemos, además del contenido erótico que no es para nada el elemento principal en ella, un componente romántico combinado con historia familiar y con un toque de intriga, y todo ello enmarcado en una época tan fascinante como las primeras décadas del siglo XX. 

Son un total de cincuenta y dos los capítulos en los que se presenta estructurado "El hilo rojo", señalando al comienzo de cada uno la ubicación y fecha en la que se sitúa la acción. La historia va avanzando así linealmente desde el año 1900 hasta el 1946, aunque son las dos primeras décadas del siglo las que abarcan un mayor número de páginas. En general son capítulos de corta extensión, lo que aporta dinamismo a la lectura y hace que avancemos con agilidad, algo que también se debe al ritmo ligero y constante que predomina en el libro. Olga de Llera emplea un narrador omnisciente en tercera persona que le permite alternar entre los diferentes personajes y su estilo es sencillo, fluido y accesible, con una equilibrada combinación entre narración y diálogo

El hilo rojo es un libro en el que nos vamos a encontrar con varios personajes que tienen bastante protagonismo, destacando entre todos ellos Caterina y su tío Daniel Richards. Son ellos dos los que juegan un papel más destacado en esta obra, aunque un punto que tiene positivo el libro es que son varias las líneas argumentales que se van desarrollando de forma paralela en torno a distintos personajes, dotándoles así de cierto protagonismo, como si de una historia coral se tratase. Es por eso que la galería de personajes cuenta con una construcción que nos permite vislumbrar la personalidad de cada uno, observando que responden a diferentes caracteres y que en función de las situaciones por las que van atravesando, evolucionan en mayor o menor medida y en uno u otro sentido. De esta manera es Caterina el personaje en el que se produce una mayor transformación a lo largo del tiempo ya que la vamos a conocer siendo tan solo una niña y asistiremos a los cambios que va experimentando, madurando con el paso de los años gracias a las situaciones que va viviendo. Caterina es una figura que me ha resultado interesante y creo que la autora la ha perfilado con bastante acierto, reflejando bien los cambios que se van obrando en su personalidad a medida que va pasando el tiempo y ella va madurando. 

Como os decía, uno de los puntos que me animó a leer esta novela fue que la acción transcurriese en las primeras décadas del siglo XX, que es una época que me resulta muy llamativa. Y en este sentido El hilo rojo no me ha decepcionado ya que sin llegar a ser una novela histórica, cuenta con una correcta ambientación que complementa a la perfección el desarrollo de la trama, trasladándonos a escenarios como París, Londres, Sitges, Suiza o Barcelona, que es donde transcurre la mayor parte de la acción. El contexto histórico queda como telón de fondo y Olga de Llera utiliza a los personajes para introducir algunos hechos históricos en los que ellos van a tomar partido como por ejemplo el hundimiento del Titanic, el Crac del 29, la guerra civil española o la ocupación de París por las tropas alemanas. Pero no solo vamos a encontrar datos de este tipo sino que el relato incluye referencias y descripciones que nos dan una idea de cómo era el ambiente que se vivía por entonces, con alusiones a la forma de vida, a las diferencias existentes entre las clases sociales, a las fiestas y actos a los que acudían las familias burguesas o al modo de vestir y comportarse entre otros aspectos.

Respecto al contenido erótico, que creo que puede ser lo que cause el rechazo de ciertos lectores que no se sienten atraídos por este género, a mí no me ha resultado excesivo. El sexo se utiliza en esta novela como nexo de unión entre los personajes y las escenas eróticas están bien dosificadas y enlazadas con el resto de la historia, de tal manera que no ralentizan el desarrollo ni suponen un obstáculo aunque no nos guste el género. Pienso que desde la publicación de Cincuenta sombras de Grey la mayoría asociamos la palabra erótico con este tipo de libro y no tiene por qué ser así, El hilo rojo es un claro ejemplo. También me ha gustado la forma en la que Olga de Llera ha abordado estas escenas, sin extenderse en detalles más allá de lo necesario y alternando diferentes situaciones en las que siempre están presentes sexo y erotismo.

Ya he comentado que "El hilo rojo" es una historia familiar y en este sentido también podemos calificar la novela como saga familiar, algo que ha contribuido a que yo haya disfrutado aún más de la trama ya que este tipo de planteamientos en torno a la vida familiar están entre mis favoritos. No vamos a encontrar en este caso oscuros secretos del pasado que se han mantenido a lo largo de las generaciones pero sí vamos a asistir a los cambios que se van produciendo en los miembros de la familia a lo largo de los años y además Olga de Llera introduce ingredientes suficientes en torno a ellos para que nuestro interés por la lectura no decaiga en ningún momento. 

Como veis, la novela de Olga de Llera ofrece mucho más en su interior de lo que en un principio nos puede parecer. El hilo rojo es una historia de corte romántico con una importante carga erótica que gira en torno a las vivencias de la familia Dalmau y que se ambienta en las primeras décadas del siglo XX, por lo que su lectura resulta recomendable para todos aquellos que se sientan atraídos por estas premisas, con independencia de su mayor o menor afinidad al género erótico.

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lunes, 25 de abril de 2016

Leyendo... (17ª semana 2016)

Última semana de abril y yo me encuentro leyendo un libro que me está gustando muchísimo. La semana pasada terminé de leer Irène, cuya reseña publicaré el viernes, y no pude resistirme a comenzar un libro que llevaba días esperando ya que me apetecía mucho: Las siete hermanas de Lucinda Riley.

De esta autora leí el año pasado La rosa de medianoche que me encantó y tenía muchas ganas de repetir con ella, así que cuando vi este entre las novedades no me pude resistir. Con él la autora da comienzo a una serie que está centrada en estas siete hermanas, abarcando esta primera entrega la historia de Maia. Es una historia que transcurre en dos planos temporales, uno ambientado en la actualidad y otro en la época de la Belle Époque, alternando entre París y Río de Janeiro. Como veis tiene todos los ingredientes para gustarme, así que estoy disfrutando mucho con su lectura y no creo que tarde demasiado en terminarla.

¿Con qué libro empezáis vosotros esta semana?

viernes, 22 de abril de 2016

El teorema Katherine - John Green

Título: El teorema Katherine
Autor: John Green
Editorial: Nube de Tinta
Traducción: Noemi Sobregues
Año: 2014
ISBN: 978-84-1559-446-8
Nº de páginas: 320

No suelo leer habitualmente novela juvenil pero desde hace tiempo tenía ganas de estrenarme con John Green, un autor del que he visto muchas opiniones positivas y cuyos libros me llaman bastante la atención. Aunque tiene otras novelas que me resultan más atractivas, finalmente ha sido El teorema Katherine la seleccionada gracias a la lectura conjunta que he organizado junto a Laky y a Albanta.


John Green
John Green
El teorema Katherine tiene por protagonista a Colin Singleton, un joven que acaba de graduarse en el instituto y a quien su novia Katherine acaba de dejar, convirtiéndose así en la decimonovena chica con este nombre que finaliza su relación con él. Para superar esta ruptura, y en compañía de su mejor amigo Hassan, decide emprender un viaje en coche, en el que además pretende hallar un teorema que sirva para predecir la evolución de las relaciones basándose en su idea de que únicamente existen dos tipos de personas: las que dejan y las que son dejadas. Esta aventura les llevará hasta Gutshot, Tenenessee, localidad en la que esperan visitar la tumba del archiduque Francisco Fernando pero donde acabarán conociendo a una chica llamada Lindsey, que provocará que modifiquen sus planes y Colin descubra que a pesar de todos los esfuerzos, el futuro es impredecible.

Cuando anunciamos su lectura conjunta varias personas comentaron que este título era el que menos les había gustado de todos los de John Green, y aún así a mí me ha parecido una lectura muy entretenida que me ha durado solamente un par de días, por lo que me gustaría repetir pronto con el autor y leer Bajo la misma estrella o Ciudades de papel.

Son diecinueve los capítulos en los que queda dividida la novela y a lo largo de los mismos el desarrollo de la historia se estructura de una forma bastante original. Si bien lo que está sucediendo en el momento actual transcurre linealmente, se introducen en los capítulos otras partes que nos van mostrando la historia que Colin ha mantenido con las chicas llamadas Katherine y, puesto que sabemos que Colin no es bueno en contar historias, estas partes están referenciadas al esquema que debería tener una, girando los títulos que las introducen al planteamiento, nudo y desenlace. Así explicado puede parecer un tanto lioso pero una vez empiezas a leer no hay problema para seguir lo que nos están contando y colocar con facilidad cada pieza en su lugar temporal.

Es un narrador omnisciente el encargado de relatar lo que va sucediendo centrándose en el personaje de Colin y empleando John Green un estilo sencillo, desenfadado y natural que resulta ágil y accesible, lo que da lugar a que la lectura sea muy rápida, más teniendo en cuenta que contiene muchos diálogos que imprimen dinamismo. Cuenta con notas a pie de página que abarcan diversos aspectos y así sirven tanto para ampliar ciertas cuestiones mencionadas en el texto como para dar explicaciones matemáticas o traducir determinadas palabras que aparecen en otros idiomas, poniendo en algunos casos una nota de humor.

Colin Singleton es un carismático personaje que queda bien perfilado desde un principio, de tal manera que por su peculiar forma de ser va a despertar nuestra simpatía o recelo desde las primeras páginas. Colin es una persona muy especial que ha destacado desde niño, cuando a sus veinticinco meses comenzó a leer sin ayuda de nadie. Sin llegar a ser un niño prodigio, siempre ha demostrado un gran talento, prestando atención a todo cuanto le rodea y preocupándose por aprender continuamente algo nuevo. A Colin, consciente de su gran inteligencia, le gusta ser especial y despertar el interés de los demás, lo que provoca que crea que todo gira en torno a él y resulte por este motivo un tanto “listillo”, aunque también bastante inocente e infantil. A pesar de su personalidad, a mí es un personaje que me ha caído muy bien, y he disfrutado con sus ocurrencias y siguiendo sus aventuras.

Teniendo en cuenta su forma de ser, Colin no tiene casi amigos pues tanto en el colegio como en el instituto la mayoría de compañeros se burlan de él, convirtiéndole en objeto de sus bromas y juegos. Sin embargo sí hay una persona que ha sabido apreciar su verdadero yo y es Hassan, un chico de origen libanés que se ha convertido en su mejor amigo. Hassan es todo lo contrario a Colin, perezoso, descuidado, inquieto, ingenioso y divertido, todo un “graciosillo” que aporta dosis de humor a la historia y que también me ha gustado mucho.

Básicamente el libro gira en torno a ellos dos y a Lindsey, la chica a la que conocen en Gutshot y que además de atender la tienda de la localidad y hacer de guía en las visitas a la tumba del archiduque, es asistente sanitaria en formación. Son tres personajes importantes para el desarrollo de la trama aunque Colin sea el protagonista y el autor los ha trazado con naturalidad, de tal forma que nos resultan cercanos y creíbles pues tanto su forma de ser como sus reacciones y la evolución que siguen es la que se podría dar en cualquiera de los jóvenes de nuestro entorno.

Puede que por el planteamiento pensemos que "El teorema Katherine" es un libro que trata sobre el amor y las relaciones de pareja y aunque sí hay romance, El teorema Katherine nos ofrece algo más y la historia que plantea John Green aborda otros temas con más amplitud como la amistad, el desarrollo de la personalidad, el paso de la adolescencia a la edad adulta, las responsabilidades que esto conlleva o la incertidumbre ante el futuro.

Al igual que le ocurre a John Green, soy una negada para las matemáticas y la verdad es que nunca me han gustado demasiado. En "El teorema Katherine" son un elemento que tiene bastante relevancia pues son necesarias para establecer la teoría que está ideando Colin y que se nos va explicando y desarrollando a lo largo de la lectura con sus correspondientes fórmulas y gráficas. Yo confieso que no me he parado a pensar en estos cálculos ni han despertado mi interés, los he pasado por encima al igual que el apéndice final en el que Daniel Biss, matemático amigo de John Green y responsable de la fórmula, explica las matemáticas que hay detrás del teorema de Colin. De todas formas aquellos que no somos amigos de los números no debemos ver esto como un punto negativo ya que las formulaciones no son necesarias para seguir el desarrollo de la historia ni interfieren en la lectura, basta con saltarse estos párrafos o leer en diagonal si no nos interesan. En contrapartida, para los que sean más afines con las letras también hay otro elemento que está muy presente y son los anagramas, ya que Colin es muy bueno en hallar los de cualquier palabra y es un juego que pone bastante en práctica.

Resumiendo, El teorema Katherine es una novela orientada al público juvenil, que cuenta con un carismático protagonista, y que nos ofrece una historia ágil y sencilla que resulta entretenida y de fácil lectura.

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miércoles, 20 de abril de 2016

Estantería virtual primer trimestre 2016

Antes de que se me sigan acumulando novedades digitales, os enseño los que se han incorporado durante el último trimestre a mi lector. Como siempre, pinchando en cada una de las portadas podéis acceder a su sinopsis.


El color del perdón de María Suré. Una novela de la que he leído opiniones muy positivas y que me ha enviado su autora.


Dúo de Pat Casalà. Enviado por su autora y es uno de los que ya está leído y reseñado (Reseña Dúo)


El falso Da Vinci de Francisco Tessainer. Ganado gracias al sorteo que se organizó entre los participantes que superaron el reto del abecedario.


La pieza que faltaba de Antonia Romero. Enviada por su autora, de la que he leído otras obras con muy buenos resultados.


El hilo rojo de Olga de Llera. Me lo ofrecieron para leer y aunque no estaba segura del resultado acepté la propuesta. Es otra de las que ya he leído y en breve os hablaré de ella.

¿Qué os parecen? ¿habéis leído alguno? ¿Cuál os llama más la atención?
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