lunes, 16 de mayo de 2011

Reseña CRÓNICA INSIGNIFICANTE

Título: Crónica insignificante
Autor: Emilio Casado Moreno
Editorial: Autoeditado
Nº de páginas: 324

RESEÑA:
Hoy os traigo la reseña de una novela que la mayoría probablemente no conoceréis y de la que nunca habréis oído hablar. Si intentáis buscar información en la red sobre ella, más allá de Bubok o de Facebook no encontraréis nada. Y es que "Crónica insignificante" no está respaldada por ninguna editorial, grande o pequeña. Su autor, Emilio Casado, ha optado por autoeditarla y ponerla a la venta a través de Bubok.

Hace unos días Emilio se puso en contacto conmigo vía email y me hizo llegar su novela invitándome a leerla, ya que creía que me podía gustar y la verdad es que no se equivocó. Me atrajo bastante la sinopsis así que en cuanto terminé la lectura que tenía pendiente en ese momento la comencé y en cuatro días no pude separarme de ella en mis pocos ratos libres.

"Crónica insignificante" es, como el propio título nos indica, una crónica minuciosa y detallada de seis días en la vida de una persona: Marcelo Suelas. Marcelo es un hombre de casi 40 años, de profesión psicólogo, divorciado y con una niña fruto de este fracasado matrimonio.
A raíz de su divorcio ha perdido, además de a su familia, el piso en el que vivían, el coche y su estabilidad  económica, ya que después de pagar la hipoteca y manutención de su hija, con el sueldo que gana, apenas le quedan unos restos con los que llegar a fin de mes. Esto ha provocado que haya tenido que volver a vivir en casa de sus padres y se sienta un fracasado.

La novela está narrada en primera persona por él, como en una especie de diario en el que nos va relatando lo que hace a lo largo del día, todo ello acompañado por sus propias reflexiones y en muchos casos recuerdos. A través de la lectura asistimos como espectadores a la proyección de la vida de Marcelo durante seis días, desde un jueves sin una fecha concreta hasta un martes.

A lo largo de estos seis días de "convivencia" Marcelo nos irá narrando con todo lujo de detalles no solo su presente sino también su pasado. Llegaremos a conocer muy profundamente a Marcelo y a las personas que le rodean.
Con casi 40 años todavía no ha encontrado la estabilidad laboral. Ejerce como psicólogo en la prisión provincial pero su puesto es temporal ya que se trata de una suplencia que en cualquier momento puede finalizar, lo que le dejaría en una cuerda aún más floja que en la que se encuentra actualmente. Relacionados con su trabajo conoceremos no solo a sus compañeros de departamento sino también a los presos que psicoanaliza.

Su vida fuera de la prisión se limita prácticamente a la casa de sus padres, ya que económicamente no se puede permitir muchas más distracciones. Su madre, con la iglesia como prioridad, le sigue viendo como a su niño con el consiguiente control de movimientos que ello conlleva. Su padre, un policía jubilado con una dudosa reputación en lo que a juego y mujeres se refiere en sus años más jóvenes, es más permisivo y le sirve de auxilio económico en muchas ocasiones.
El único que le sirve como vía de escape es su amigo Domingo que de vez en cuando le anima a salir a divertirse. Y es que para Marcelo lo único positivo en este momento en su vida es su hija Diana, a la que tiene en régimen de visitas.

Desde las primeras líneas la historia de Marcelo consiguió despertar mi interés, la verdad es que no sabría deciros el motivo. No tenía muy claro el sentido de la historia ni lo que el autor quería conseguir con esa especie de diario que contenía tantos pequeños detalles de la vida de una persona. Y el no saber era lo que me impulsaba a seguir leyendo, estaba deseando descubrir a que punto me iba a llevar la historia y que iba a pasar con Marcelo. Hasta el momento su vida era más o menos normal, lo que me hacía pensar que algo diferente le tendría que pasar que fuese suficientemente importante como para motivar que su historia estuviera escrita.

Todos estos pequeños detalles de los que, durante la lectura, puedes pensar que quizás se podría prescindir,  encuentran su sentido cuando nos vamos acercando al final de la historia. Ahí es donde nos damos cuenta de que todas las decisiones que tomamos en la vida, por muy pequeñas que sean, influyen en el resultado final. Y es que cuando llegamos al final de la novela todo lo que hemos vivido a través de la narración de Marcelo adquiere sentido.

A lo largo de la narración encontramos no solo una crónica de lo que ocurre en la vida de Marcelo sino que todo está aderezado con sus propias ideas y reflexiones, que pasan por opiniones sobre sus conocidos, valoraciones musicales, análisis de las situaciones que le rodean..., utilizando en muchos casos el autor estas reflexiones para hacer una crítica de diversos aspectos de nuestra sociedad.

La música tiene mucha importancia en la novela, ocupa un puesto prioritario en muchos párrafos en los que el protagonista hace un análisis del estilo musical de diversos grupos. Son unas descripciones en las que se aprecia tanto admiración como conocimiento del tema, pero he decir que a mi personalmente en algunos momentos me han resultado quizás un poco aburridas, principalmente porque es una música que no conozco y no podía apreciar ni contrastar la información que estaba leyendo. Creo que otra persona con gustos similares sí apreciará estas descripciones y las podrá disfrutar.

Al describir tan detalladamente movimientos y pensamientos del protagonista llegamos a establecer con él una relación bastante estrecha. Al principio de la novela Marcelo era un personaje que no me gustaba demasiado, quizás por su actitud ante la vida o sus reflexiones, pero conforme avanzas en la lectura le vas conociendo mejor y descubres al verdadero personaje. Se puede decir que es muy real, la situación por la que está atravesando es la misma que la que tienen infinidad de padres hoy en día. Puedo comparar su historia con la de varios conocidos.
Lo mismo ocurre con el resto de personajes, la descripción y análisis que Marcelo hace de ellos lleva a que el lector se haga una idea muy clara de cada uno. Pero en general son personajes con los que no te encariñas, ni siquiera con la niña, los personajes no están construidos para transmitir esa sensación al lector.

El ritmo de la novela no es muy rápido, pero en ningún momento se hace aburrida. Tengo que señalar como punto negativo y que puede resultar molesto para la lectura, que encontramos faltas de ortografía y problemas de puntuación, pero esto no se puede valorar igual que cuando el libro ha pasado por manos de un editor.
Ha habido un par de situaciones que han llegado a saturarme un poco porque eran escenas que no me resultaban interesantes, una de ellas relacionada con la música. Pero en general es un libro que se lee muy bien, se avanza rápidamente.

Aunque me ha gustado desde el principio, he notado mejoría con el avance de la narración, tanto en el interés de la historia como en la forma de narrar del autor. Personalmente prefiero encontrarme con un libro que tenga un inicio algo más flojo pero luego mejore, ya que siempre me suelo quedar con el recuerdo del final. Y en este caso el final se puede decir que es impactante
Hay una parte que es bastante predecible, en cuanto Marcelo presenta a uno de los personajes sabes que va a tener algo que ver en el desenlace de la historia. Pero no me esperaba que terminase así y me ha gustado la forma que ha tenido el autor de presentar el enlace de todos los elementos para llevar al lector a comprender ese final, aunque contrasta bastante con la parte anterior tan detallada, me hubiera gustado que hubiese incluido una información más amplia.

En resumen, Emilio no se equivocó cuando dijo que me gustaría, he disfrutado con la lectura y le he dado muchas vueltas a la cabeza pensando a donde me conducía esta "crónica insignificante" de la vida de una persona que podría ser cualquiera de nuestros conocidos. Si os ha gustado la reseña y os animáis a leerla podéis adquirirla a través de Bubok, tanto en formato digital como papel. 


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