domingo, 5 de junio de 2011

Reseña EL NIÑO QUE NO SABIA SOÑAR

Título: El niño que no sabía soñar
Autor: Vauro Senesi
Editorial: Ediciones Ámbar
Año: 2009
ISBN: 9788493678456
Nº de páginas: 192

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

RESEÑA
La primera vez que leí algo relacionado con la sociedad afgana fue gracias a los libros de Khaled Hosseini que me ayudaron a entender un poco más lo que estaba ocurriendo en Afganistan y despertaron mi interés por este país. Por esa razón cuando vi este libro en el catálogo de Edicones Ambar decidí que antes o después tenía que leerlo, y gracias a la editorial que amablemente me envió un ejemplar he podido disfrutar de su lectura sin esperar demasiado.

El niño que no sabía soñar narra la historia de Kualid, un niño que vive en Kabul junto a su madre viuda y su abuelo. La ciudad se encuentra destruida por los conflictos que se han ido sucediendo en los últimos años y el niño y su familia sobreviven como pueden.
Para conseguir alguna propina Kualid se dedica junto a su primo Said a rellenar con tierra los agujeros que los morteros dejan en las calles y cuando puede ayuda a su abuelo a vender ropa de segunda mano en el mercado. 

La situación que rodea al niño ha provocado que por las noches, aunque duerma, sea incapaz de soñar. Cada mañana cuando se despierta no es capaz de recordar nada de lo que puede haber soñado, solo hay oscuridad en su mente aunque se esfuerce por dormirse pensando en las historias de reyes y guerreros que su primo le cuenta que llenan sus sueños.

La rutina de Kualid cambia el día en que su primo Said es enviado a la escuela coránica. Entonces empieza a visitar la tienda de Babrak, uno de los mejores calígrafos de Kabul. Allí descubrirá la fascinación por la pintura y el trabajo del calígrafo. Aprenderá a pintar y mezclar las pinturas, maravillándose ante los nuevos colores obtenidos como por efecto de un hechizo.

Sin embargo esta nueva ilusión no cambiará la situación que le rodea, el día a día en la ciudad es un reto de supervivencia, es necesario estar alerta en todo momento y a veces dejarse llevar por los sueños puede suponer un precio muy alto.

La historia que narra el libro es muy trágica, nos encontramos con escenas de gran dureza que son reflejo de lo que Kabul ha vivido en estos últimos años. Está ambientada en los últimos meses en que la ciudad estuvo en manos de los talibanes antes de la llegada de los muyahidines del norte y los norteamericanos y la lectura nos acerca a lo que fue la forma de vida en Kabul entonces. Destacan aspectos como la importancia de respetar la llamada a la oración, la obligación para las mujeres de usar el burka y salir a la calle en compañía de un hombre siempre, la prohibición de los dibujos y pinturas o la prohibición de las cometas.

El día a día está marcado por el miedo y la idea de sobrevivir, Kualid sabe que tiene que conseguir dinero para ayudar a su familia y que no debe descuidarse porque un descuido puede suponer por ejemplo, pisar una de las minas o proyectiles que no han explotado y han quedado abandonadas.

A lo largo del libro no se señala la edad de Kualid. Es difícil precisar su edad porque es un niño que no ha tenido infancia, la situación que le rodea le ha obligado a madurar antes de tiempo. Esta misma situación es la que ha transformado su carácter, vive sin ilusiones y conseguir arrancarle una sonrisa es muy difícil.
Destacan en su carácter su madurez y responsabilidad y sobre todo su valentía, afirma no tener miedo a nada ni a nadie y así lo demuestra en muchas escenas a lo largo del libro.

"No tenía miedo. Como hay sonidos con frecuencias demasiado altas para que el oído humano pueda advertirla, también hay horrores demasiado grandes para ser percibidos por el cerebro"

Es un personaje que transmite mucha tristeza, vive rodeado de guerra, soldados, violencia... La mayor parte de sus reflexiones y anécdotas producen en el lector un profundo sentimiento de pena por lo que le ha tocado vivir. Es muy triste por ejemplo cuando el niño señala que no recuerda haber visto nunca la sonrisa de su madre, es una demostración más de las pocas cosas bonitas que hay en la vida de Kualid. Algunos de los episodios que nos cuenta en el libro son de una gran dureza, reflejo de lo que es vivir rodeado por la guerra, son escenas por las que nadie debería pasar y menos siendo un niño.
Sin embargo, también encontramos cariño y ternura en la relación que une a Kualid con su familia,  especialmente con su abuelo que es el que más muestras de cariño le dedica.

El libro se lee muy rápido, tiene pocas páginas y la letra es bastante grande. En algunas páginas he visto esta novela encuadrada dentro del género infantil y juvenil, pero es una lectura destinada a todas las edades, incluso yo diría que más adecuada para un público adulto. Es muy recomendable para conocer más a fondo este periodo en la historia de la ciudad, ya que como os he indicado anteriormente recoge muchos aspectos de la vida bajo el régimen taliban.

En su estructura no nos encontramos con una división por capítulos, si no que la narración es continua. Un punto negativo que me he encontrado tiene cierta relación con esto y es que en algunos momentos se produce un cambio brusco en la narración, pasando a contar otra historia,  lo hace que pierdas un poco el hilo de la historia.

En definitiva, El niño que no sabía soñar es un libro que merece la pena leer para acercarnos al pueblo afgano y conocer un poco más a fondo su historia, teniendo en cuenta que nos vamos a encontrar con un relato trágico y duro en muchos momentos pero que sobre todo es una lección de supervivencia y fortaleza.




FUENTES: el propio libro, 
imagen Kabul: http://es.wikipedia.org/wiki/Kabul

Gracias a Ediciones Ambar por facilitarme el ejemplar
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