viernes, 28 de octubre de 2011

Viaje literario a ... Buenos Aires

"Mi Buenos Aires querido
cuando yo te vuelva a ver,
no habrá más pena ni olvido..."

¿Quién no conoce este famoso tango de Carlos Gardel? 

Dentro de unos días publicaré en el blog la reseña de Marlene, un libro maravilloso que me ha permitido viajar al Buenos Aires de principios del siglo XX. Y antes he querido hacer este pequeño viaje literario a una ciudad que tiene un encanto especial y donde sueño con bailar tango algún día.

Como seguro que todos sabéis, Buenos Aires es la capital de Argentina y está situada en la región centro-este del país. La ciudad se encuentra dividida en 48 barrios y el rascacielos es el elemento característico en las vistas de la ciudad. Como dato de interés para los amantes de la lectura, la ciudad fue seleccionada el año pasado como Capital Mundial del Libro.

La ciudad es un importante nucleo de actividad artística e intelectual. El Colón, uno de los teatros líricos mas importantes del mundo y en el que canta la protagonista de la novela, es sede, junto a diversos escenarios, de una intensa actividad musical que abarca todos los géneros, incluyendo por supuesto el tango.

Es una capital con estilo propio, tiene una variada arquitectura en la que se mezclan, a causa de la inmigración, los estilos art decó, art nouveau, neogótico y el francés borbónico. 
Las zonas más turísticas de la ciudad se encuentran en los barrios cercanos al centro como Recoleta, Palermo, la Boca, San Telmo y Puerto Madero.

Por la importancia que tienen en la novela, resaltaré los barrios de La Boca y San Telmo ya que son donde transcurre la mayor parte de la acción, en La Boca es donde está el burdel de Carlo en el que Marlene actúa y San Telmo es el barrio en el que Carlo tiene su residencia, una bonita casa colonial.


La Boca está situado en el límite sudeste de la ciudad y actualmente es conocido por albergar el estadio del Boca Juniors. Históricamente fue el lugar donde se constituyó por primera vez Buenos Aires en 1536. 
En la Boca se localizaba el principal puerto de Buenos Aires y a finales del siglo XIX comenzó a ser habitado por inmigrantes italianos, como la familia de nuestro protagonista, que le dieron su aspecto actual. Los inmigrantes se agrupaban en Conventillos y pintaban sus casas con los restos de pintura que traían los marineros, como no alcanzaba para pintar una casa de un mismo color, se utilizaron diversos colores para pintarlas y este colorido lo conserva en la actualidad.
Los conventillos eran construcciones de chapas con gran cantidad de habitaciones pequeñas, donde "vivía" cada familia, con una cocina y un baño compartido por todos los inquilinos.
Dentro de La Boca, el Riachuelo es uno de los sectores de la ciudad más visitados por los turistas por estar muy vinculado a la mitología del tango. 

San Telmo es un barrio ubicado al sureste de la ciudad, lindante con el barrio de La Boca y es uno de los barrios más antiguos. Este barrio, que fue vecindad de mulatos y morenos, se caracteriza por casas de la época colonial, casonas de adobe y ladrillos viejos y calles empedradas. Pueden visitarse antiguas iglesias, museos, anticuarios y la feria dominical de antigüedades en la Plaza Dorrego además de realizarse actividades relacionadas con el tango.

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