jueves, 10 de noviembre de 2011

Reseña EL CONSTRUCTOR DE PIRÁMIDES

Título: El constructor de pirámides
Autor: Santiago Morata
Editorial: Pàmies
Año: 2011
ISBN: 9788496952881
Nº de páginas: 432

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

RESEÑA:
Estaba deseando leer este libro desde que tuve noticias de su publicación en octubre así que en cuanto la editorial me lo envió no pude resistir la tentación de embarcarme en su lectura a pesar de tener otros títulos pendientes. Hacía bastante que no leía nada sobre el antiguo Egipto que es un tema que me gusta mucho, en general todo lo que tenga que ver con antiguas civilizaciones me apasiona y si se trata de novela histórica entonces casi es una apuesta segura para disfrutar de la lectura.

La historia de El constructor de pirámides nos traslada al periodo comprendido entre los años 2.619 a.c y 2.590 a.c, época en la que tuvieron lugar la construcción de pirámides tan famosas como La gran pirámide de Guiza, considerada una de las siete maravillas del mundo.
La novela recoge los últimos años de la vida de Snefru, primer faraón de la dinastía IV, quien se encuentra obsesionado con la idea de convertirse en dios y la búsqueda de la inmortalidad. Los sacerdotes de Ra le han ofrecido la posibilidad de conseguir los conocimientos necesarios para convertirse en dios a cambio de obtener más poder del que tienen, pero Snefru se acaba dando cuenta de que ha sido engañado e inicia su propia búsqueda de la inmortalidad.

Para ello le encarga al constructor Mehi la construcción de su morada de eternidad, una pirámide perfecta que será la mayor que se haya construido hasta entonces y que deberá seguir las enseñanzas de Imhotep, quien describió la función de las pirámides y la forma de enterrar para preservar el cuerpo y el alma de manera que esta última llegue a ocupar un lugar junto a los dioses, convirtiéndose así en inmortal.
El mayor problema al que se enfrenta el faraón es que no tiene esos conocimientos, aunque creen que hay una copia escrita y ha asignado a dos de sus hombres de confianza, el escriba Uni y el soldado Memu, la búsqueda de dichos pergaminos.

Sin embargo el faraón morirá antes de ver terminada su pirámide y su hijo Keops, ayudado por Merittefes, su amante y esposa de Snefru, a través de artimañas y engaños se hará con el reino, convirtiéndose en el faraón más famoso de la historia y ordenando la construcción de la que hoy se conoce como la Gran Pirámide de Guiza.

Lo primero que llama la atención en el libro antes de adentrarnos en su historia es la portada, creo que ha sido todo un acierto, tanto la imagen como las letras y la combinación de colores son muy visuales y consiguen captar la atención del lector inmediatamente. A mí personalmente me encanta.

Otra cosa que me ha gustado mucho del libro es la estructura que ha seguido el autor para narrar la historia. La novela está dividida en capítulos cortos, algunos de dos o tres páginas y cada capítulo se centra en un personaje, señalando el título de cada uno quien es el protagonista. Esto da mucho dinamismo a la narración, ya que los capítulos cortos provocan que tengas la sensación de avanzar más rápido y hacen que la lectura sea fluida y amena en todo momento. A esto contribuye también que el lenguaje utilizado por el autor es directo, sin rodeos y fácil de leer.

Todos los capítulos están narrados en tercera persona desde la perspectiva de cada uno excepto los de Mehi, el constructor de pirámides, en los que utiliza la primera persona para narrar los hechos. Por el título podemos deducir que el principal protagonista es como no, el constructor de pirámides, pero a lo largo de las páginas no apreciamos este protagonismo, ya que todos los personajes tienen mucho peso, incluso podría decir que es una novela coral. Pero al cambiar en sus capítulos el narrador a la primera persona hace que sientas que Mehi es la persona que más sobresale, la que merece una distinción.

Son varios los personajes que desfilan por la páginas de El constructor de pirámides y he de reconocer que al principio, al cambiar tan rápido de uno a otro me costó un poco relacionar nombres con cargos y papel en la historia, pero una vez que te vas adentrando en la narración se va comprendiendo todo perfectamente y cada vez disfrutando más. La mayoría de ellos son personajes reales, como señala en el índice que se incluye al final del libro, introduciendo únicamente cuatro personajes ficticios para completar la narración.

Se pueden agrupar en dos extremos opuestos, tenemos por una lado unos por los que desde el principio sientes simpatía y otros que directamente consiguen ganarse la antipatía del lector y después están los que se mueven entre ambos extremos, que  van evolucionando con la historia y al final del relato descubrimos que no son lo que pensábamos, si no que tienen un carácter que había estado oculto el resto de la narración y que poco a poco hemos ido descubriendo.

A pesar de ser personas que vivieron hace miles de años, el autor consigue dotarles de tal realismo que hace que los sintamos humanos y cercanos, llegando a identificarnos con ellos en muchos momentos de la narración, ya que sus sentimientos y preocupaciones no son lejanos a los que la mayoría tenemos hoy en día.
Desde el principio hay tres personajes que se han ganado mi cariño que son el faraón Snefru, que se perfila como un hombre bondadoso y preocupado por sus súbditos, Mehi, el constructor, en el que destacaría ante todo su bondad y el amor que siente por Henutsen y la propia Henutsen, la hija de Snefru y que es una joven muy dulce, cariñosa con la mayoría de quienes la rodean y sobre todo fuerte, no da esa sensación cuando la conoces, pero es capaz de soportar todo el dolor y sufrimiento que la causa su hermano Keops y aún así seguir adelante.
Por el contrario hay otros que me han parecido crueles y tiranos y desde el principio del libro no me han gustado nada, como el soldado Memu, la esposa del faraón Merittefes y por supuesto Keops, están tan bien caracterizados que despiertan en el lector un sentimiento de odio y rechazo en todo momento.

En cuanto al contexto histórico en el que se sitúa la acción, el autor consigue que te traslades al antiguo Egipto y seas espectador de lo que fue su forma de vida. Cuando los episodios que relata lo permiten se ajusta al rigor histórico, relatando hechos que aparecen reflejados en documentos históricos y el resto está novelado ajustándose lo mejor posible según los datos y teorías que sobre dicho periodo existen. No podemos olvidar que son hechos ocurridos hace muchísimo tiempo y de los que hay muy pocos documentos. Es una novela histórica pero toda esta documentación está integrada en la narración, consiguiendo que la lectura no sea para nada pesada sino todo lo contrario.

A través de El constructor de pirámides nos acercamos a lo que fue la construcción de las grandes pirámides, las técnicas y recursos utilizados para su creación y los cambios que hubo en la construcción desde las mastabas a las pirámides escalonadas, que permitían alcanzar una mayor altura. Pero no se ciñe solo a este aspecto sino que recoge la forma de vida, las técnicas de embalsamiento, descripciones de ritos y ceremonias llevados a cabo e incluso presenta su propia idea respecto a la creación de la famosa esfinge de Guiza, cuyo origen es una incógnita.

Por todo ello creo que es una novela muy recomendable tanto para los aficionados a la novela histórica como para los amantes de esta civilización, ya que a través de El constructor de pirámides se sentirán parte de esta sociedad y descubrirán lo que fue su forma de vida, a la vez que disfrutarán de una novela muy entretenida y de fácil lectura.


FUENTES: el libro
imagen autor http://www.edicionesb.com/catalogo/autor/santiago-morata_508.html
pirámide http://www.elchoromatutino.com/cultura/280111k

Gracias a Ediciones Pàmies por facilitarme el ejemplar 
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