miércoles, 1 de agosto de 2012

Reseña LA PRIMERA LUZ DE LA MAÑANA

Título: La primera luz de la mañana
Autor: Fabio Volo
Editorial: Plaza & Janés
Año: 2012
ISBN: 9788401353215
Nº de páginas: 248

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

RESEÑA:
Descubrí a Fabio Volo el año pasado gracias a las reseñas positivas de su novela El tiempo que querría, que desde entonces lleva esperando en mi estantería para ser leída. Por eso cuando la editorial contactó conmigo y me ofreció su nueva obra no dudé en decirles que sí y a los pocos días de recibir mi ejemplar le hice un hueco entre mis lecturas.

La primera luz de la mañana tiene por protagonista a Elena, una mujer casada que ha llegado a un punto en el que no se encuentra satisfecha con su vida. Siempre ha sentido la necesidad de planear su vida de antemano y así tenerlo todo bajo control, llegando un momento en que la rutina y la monotonía han provocado que se sienta infeliz y que su matrimonio haya perdido la pasión y complicidad de los primeros años. Es así como se plantea que quizás necesita un cambio, romper con todo lo que ha creído hasta entonces y empezar a preguntarse qué es lo que realmente quiere. La irrupción de un nuevo hombre en su vida que despertará en ella la pasión y el deseo que nunca ha sentido será el detonante para que Elena comience a cambiar y a luchar por descubrirse  a sí misma y conseguir la felicidad por la que nunca ha tenido el valor de luchar.

La primera luz de la mañana es una novela que se lee con mucha fluidez, en parte por la estructura que sigue, con capítulos muy cortos, algunos incluso de un párrafo, que alternan distintos tipos de narración y en parte por la forma de escribir del autor, que utiliza un estilo intimista con una prosa sencilla, sensible y cálida, logrando acercarnos a la protagonista a través de un relato en primera persona.
Conocemos la historia de Elena por una parte a través de su diario, cuyas páginas escritas prácticamente todos los días, dan forma a diferentes capítulos a través de los cuales vamos descubriendo qué es lo que ocurrió unos años atrás y por otra parte tenemos las aclaraciones que va haciendo ella en el tiempo actual pero relativo a ese periodo pasado de su vida. Son como dos partes independientes pero se complementan muy bien de manera que la historia tiene una continuidad y mantiene un ritmo constante, sin perder el interés en ningún momento.

En cualquier diario el protagonista indiscutible es la persona que escribe y en este caso no es diferente, Elena es el personaje principal y sobre el que recae todo el peso de la historia. Es una mujer que vamos descubriendo a lo largo de las páginas, observando su evolución y el paso a la persona que nos acompaña en la narración presente. Es sencillo colocarse en su lugar y compartir sus sentimientos, ya que muchas de las reflexiones que plantea pueden encontrar también cabida en nuestra vida o incluso nos las podemos haber planteado ya en un pasado. Se enfrenta a esa necesidad de cambio y de poner un punto y aparte en nuestra vida a la que muchos, entre los que yo misma me incluyo, hemos hecho frente en algún momento, quizás no en la misma faceta sentimental pero la idea es extensible a otros aspectos con los que en ocasiones es necesario romper para acceder a una vida más feliz. En este sentido creo que el autor ha hecho un trabajo excelente a la hora de meterse en la piel de una mujer, ya que salvo en algunas ocasiones, refleja con mucho acierto la personalidad, sentimientos y reacciones del género femenino. Sin embargo y a pesar de esta cercanía no he conseguido desarrollar simpatía por Elena debido sobre todo a su infidelidad, ya que es algo que no comparto ni comprendo y ha provocado que no me haya caído bien esta mujer.

La primera luz de la mañana es una novela en la que priman los sentimientos, abordados con sinceridad y realismo. Destaca la situación de angustia, opresión y frustración que  vive Elena, atrapada en su propia vida, consciente de que esa situación no le proporciona la felicidad pero incapaz de cambiar por miedo a cometer un error y perder todo lo que ha ido construyendo a lo largo de los años y miedo también por enfrentarse a los demás y al qué dirán, especialmente en todo lo tocante a la relación con su amante.

La fortaleza y el valor necesarios para afrontar este cambio le llegarán a Elena a través de una relación al margen de su matrimonio, en la que se descubrirá a sí misma como una persona diferente. Esta relación se convertirá en el foco central de su vida, primero como algo meramente sexual y pasional para ir dejando paso a sentimientos más profundos que van surgiendo inevitablemente y que harán que Elena se dé cuenta de todas las carencias que tiene su matrimonio. Es aquí donde entra en juego la alta carga erótica que tiene esta novela, ya que la relación que mantienen Elena y su amante es solamente sexual, sus encuentros siempre acaban en sexo y al margen de esto no tienen nada más. Ella reproduce en su diario con todo detalle cada encuentro y quizás esto se acaba convirtiendo en un punto negativo para la novela, ya que da la sensación de que únicamente a través de esta satisfacción sexual Elena consigue sacar a la mujer que realmente lleva dentro y aprender a quererse. No es que me haya molestado leer estas escenas puesto que al estar narradas desde el punto de vista de Elena hace que se centre más en las sensaciones y en sus reacciones, pero creo que el mensaje que quería transmitir el autor se podría haber logrado sin necesidad de centrarse tanto en el sexo.

Un aspecto a destacar en esta historia es que a pesar de la importancia que tiene, en ningún momento conocemos la identidad del amante de Elena, sabemos cómo se conocieron pero no tiene ni siquiera un nombre, es un completo desconocido cuya una función es acostarse con ella para, a través de ese erotismo y sexualidad que marca cada encuentro, lograr que se dé cuenta de que la vida puede ser diferente y de que tiene que aprender a valorarse.

La primera luz de la mañana ha sido mi primer acercamiento a la prosa de Fabio Volo y no tengo ninguna duda de que repetiré. Me ha gustado la capacidad de este autor para plasmar sentimientos y hacernos reflexionar sobre nuestra propia vida y la necesidad de tomar las riendas de la misma, nunca es tarde para cambiar todo aquello que nos aleja de la felicidad por muy doloroso que sea el proceso y la historia de Elena es un claro ejemplo de ello.


FUENTES: imagen autor http://www.movieplayer.it/foto/fabio-volo-in-una-sequenza-del-film-uno-su-due_31107/

Gracias a Plaza & Janés por facilitarme el ejemplar
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