lunes, 5 de noviembre de 2012

LA CABEZA DE DIANA - Francisco Manuel Granado

Título: La cabeza de Diana
Autor: Francisco Manuel Granado
Editorial: Guadalturia ediciones
Año: 2012
ISBN: 9788494019104
Nº de páginas: 330

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Conocí esta novela gracias a que su autor, Francisco Granado, contactó conmigo para presentármela y consultar si estaría interesada en leerla. Hubo varias cosas en ella que me llamaron la atención empezando por el periodo en el que se situaba, Londres durante la Segunda Guerra Mundial y también la búsqueda de piezas arqueológicas, por lo que me animé a leerla.

La historia que se recoge en La cabeza de Diana parte del robo de una escultura romana, concretamente la cabeza de la diosa romana Diana, encontrada unos años atrás en el conjunto arqueológico de Itálica en Sevilla por el arqueólogo Alonso Bando. La investigación requiere la ayuda de un experto en escultura romana para lo que el inspector Roger, a cargo de la misma, viaja a Oxford para contactar con un catedrático de arte antiguo y ante la ausencia de éste, acaba aceptando la ayuda de su secretaria, Emma Wells.
Aunque Emma es una mujer casada y madre de una niña de tres años, no duda en abandonar Oxford y trasladarse a Londres para intentar ayudar al gobierno a encontrar la estatua. Pero la cabeza de Diana no es lo único que Emma espera hallar en Londres, ya que su interés principal recae en volver a encontrarse con Alonso Bando, con quien vivió un romance en su juventud.
Mientras la ciudad sufre los ataques y bombardeos que se suceden continuamente sobre la misma, Emma tendrá que hacer frente a una investigación en la que entrará en contacto con diversas personas que pondrán su vida en peligro, aunque también entablará amistades que le ayudarán en su misión.

Lo primero que nos sorprende cuando comenzamos a leer La cabeza de Diana es sin duda la forma en la que está escrita. La prosa de Francisco Granado es una prosa de calidad, es un autor que escribe muy bien, aprovechando una amplia gama de recursos literarios y vocabulario para desarrollar la historia, consiguiendo que disfrutemos de la lectura ya que siempre es un placer leer textos bien escritos, que se salen un poco de lo que es más habitual en nuestras lecturas, o al menos en las mías. Este estilo llama más la atención teniendo en cuenta su sinopsis, ya que nos lleva a pensar que estamos ante un thriller o una novela policiaca, que es un género donde no se suele dar este tipo de narración, más culta o elaborada, son libros que buscan la agilidad en la lectura y por lo tanto utilizan un estilo más sencillo y dinámico, aunque esta novela es la prueba de que siempre hay excepciones.

Parece evidente por lo tanto que aunque en su trama hay cuestiones que resolver que nos impulsan a avanzar hacia el final rápido para hallar su respuesta, no es un libro para devorar, sino que requiere una lectura más pausada, disfrutando de cada una de las palabras y de la maestría con la que el autor las combina. Por lo tanto no esperéis encontrar en La cabeza de Diana un pageturner ya que no lo es, es una historia muy bien planteada que mantiene la intriga hasta el final pero conservando un ritmo constante y pausado, marcado principalmente por el estilo narrativo y no por el desarrollo de los hechos.

En cuanto a la estructura, nos encontramos con una división en tres grandes bloques que podrían responder a la estructura típica de planteamiento, nudo y desenlace. A su vez cada una de ellas presenta una división interna en partes diferenciadas a través de números que van desarrollando una trama que sigue un curso lineal excepto en algunos momentos en los que a través de flash back nos trasladamos a la época pasada para descubrir detalles relevantes para comprender la historia. Algo que me ha llamado la atención es que el autor comienza la novela utilizando un narrador en tercera persona hasta llegar a un punto en el que inesperadamente el narrador cambia a la primera persona, asumiendo Emma la voz narrativa durante bastantes páginas para más adelante volver a la tercera persona. Imagino que con este cambio el autor habrá buscado resaltar el protagonismo de Emma e intentar afianzar la cercanía con el lector, es un recurso que he querido destacar ya que nunca lo había encontrado planteado de esta manera y me ha sorprendido e incluso en los primeros momentos me descolocó un poco.

El mismo cuidado que se ha aplicado en el estilo lo encontramos en los personajes, todos ellos con caracteres marcados y bien perfilados, que reflejan sus inquietudes y los motivos que persiguen, permitiéndonos esto que los lleguemos a conocer y en algunos casos comprender. Señalo en algunos casos ya que personalmente no he llegado a conectar en ningún momento con la protagonista ni logro comprender su forma de actuar.
Emma Wells es el personaje que podemos situar en el centro de la trama y en torno a la que se va desarrollando esta. Es una mujer con una fuerte personalidad, dotada de valentía y tenacidad, que sabe lo que quiere y no se para a valorar lo que le puede costar conseguirlo. Me ha gustado en ella que actúe movida por sus sentimientos, que defienda su parte más romántica y que no ceda ante los obstáculos que se va encontrando.

Si solamente considerase esta parte de su forma de ser habría disfrutado mucho con esta protagonista ya que tiene rasgos que valoro pero ha habido varias cosas que me han hecho considerarla negativamente. En primer lugar creo que se ha olvidado su papel de madre, no entiendo que una mujer que tiene una niña de tres años pueda salir corriendo detrás de un antiguo amor, más teniendo en cuenta que hay una guerra. Emma ha dejado a la niña en casa, aunque esté en compañía de su padre y casi se ha olvidado completamente de ella. Supongo que habrá madres que lo hagan pero a mí no me parece lógico y solo por eso ya no me ha gustado esta mujer, sentimiento que se ha visto incrementado por su situación de mujer casada pero que da a entender que su marido no significa nada para ella ya que en cuanto aparece un antiguo amor abandona a su familia. En resumen, en el aspecto familiar Emma no me ha convencido, no comprendo sus actos ni los comparto, pero esto como siempre es exclusivamente personal.
 
Junto a ella encontramos otro personaje con gran relevancia que es el capitán español Miguel Laredo, caracterizado con acierto al resaltar su faceta más cortés y caballerosa, siempre pendiente de Emma y de los peligros que le acechan.  Mucha importancia tiene también un personaje que vamos conociendo a través de referencias e historias que vamos reuniendo gracias a los demás protagonistas, Alonso Bando. Juega un papel fundamental en la historia y al menos a mí, me ha producido mucha curiosidad desde el primer momento, necesitaba saber qué o cómo era este hombre que tan profundamente había marcado a Emma.

Toda esta trama se desenvuelve en un contexto histórico interesante, el Londres de la Segunda Guerra Mundial. Nos encontramos con una ciudad que está sufriendo continuos bombardeos que transforman su aspecto y a sus habitantes. Las sirenas suenan en cualquier momento y es necesario buscar el refugio más cercano para ponerse a salvo. A lo largo de la narración vamos recopilando la información que el autor va desgranando poco a poco, no hace un descripción pormenorizada en un momento concreto sino que nos va dando una visión global a través de sus personajes y de las situaciones en las que se encuentran que nos permite comprender y hacernos una idea de cómo era Londres en ese periodo y cómo se vivía en él. Al mismo tiempo introduce hechos históricos como el bombardeo que sufrió el palacio de Buckingham, del que son testigos los protagonistas, que nos ayudan a tener una idea más clara de los acontecimientos vividos en ese periodo.
 
No solo la guerra cubre el aspecto histórico en la obra, ya que hay un elemento de gran importancia como su título indica: La cabeza de Diana. Esta estatua romana encontrada hace unos años en las ruinas de Itálica es el detonante o planteamiento que permite comenzar a desarrollar toda la trama y por lo tanto está muy presente en toda la novela, invitando a investigar un poco más sobre ella y su descubrimiento en Sevilla. Estrechamente relacionado con ella toca también el tema del mercado negro de tráfico de obras de arte, incrementado durante la época de la guerra.

Sin embargo y con relación a este punto he de añadir una matización, aunque es más bien una impresión personal que puede no ser compartida por otros lectores. En mi caso me ha costado bastante hacerme a la idea de que la trama transcurría en esta época, mi cabeza se negaba a entrelazar la trama con el contexto histórico, como si no encajase lo que me estaban contando con el momento en que estaba sucediendo. Como digo es una idea personal que habría que comparar con las impresiones de otros lectores y por algunas reseñas que he leído, otras personas no han tenido este problema.

Con respecto a su final, he de señalar que hay una parte que no me ha terminado de convencer. No puedo daros demasiados datos ya que sería desvelar cómo acaba esta historia y eso cada uno ha de descubrirlo por sí mismo, pero sí quiero destacar que mi mayor curiosidad giraba en torno al personaje de Alonso Bando y me he llevado una pequeña desilusión porque mis preguntas no han encontrado respuesta. Con esto no quiero decir que la historia no quede resuelta, es un final cerrado pero que para mí, ha dejado cabos sueltos.

Pero en general y al margen de este último punto, La cabeza de Diana es una novela diferente dentro de su género, con la que disfrutarán tanto los aficionados a las historias detectivescas como aquellos que busquen una prosa de calidad. Es un libro que merece la pena leer por la forma en la que está escrito, con el añadido de un contexto histórico llamativo y una historia que mantiene la tensión e intriga, además de reservar una parte para los amantes del romanticismo.




FUENTES: imágenes facilitadas por el autor

Gracias a Francisco Granado por facilitarme el ejemplar
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