lunes, 17 de diciembre de 2012

EL TIEMPO QUE NOS UNE - Alejandro Palomas

Título: El tiempo que nos une
Autor: Alejandro Palomas
Editorial: Suma de Letras
Año: 2011
ISBN: 9788483652527
Nº de páginas: 576

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

El tiempo que nos une de Alejandro Palomas es un libro del que he podido disfrutar gracias a la recomendación de Brenda H. Lewis, autora de Nunca volveremos a ser las mismas y por eso en primer lugar he de darle las gracias a ella por descubrirme una novela tan especial y emotiva. A finales de este verano me envió un mensaje a twitter hablándome de un libro que había terminado de leer y que le había fascinado hasta tal punto que quería darlo a conocer. Era tal su entusiasmo que antes de mirar la sinopsis ya me había dejado con ganas de leerlo pero al comprobar que era una saga familiar ya no tuve ninguna duda. A través de Brenda me puse en contacto con Alejandro y unos días después la editorial me envió un ejemplar para leer y reseñar.

El tiempo que nos une es una novela coral y tiene por protagonistas a cuatro generaciones de mujeres de una familia, muy unidas entre sí y que se apoyan y necesitan por encima de todas las cosas. Por un lado está la abuela Mencía, una anciana con más de noventa años que ya está cansada de todo pero que sabe que su familia aún la necesita y no baja la guardia, velando por ellas y haciendo todo lo posible por ayudarles a ser felices, aunque eso implique decir y hacer siempre lo que piensa.

Mencía tiene dos hijas, Flavia, la mayor, que a sus setenta y dos años aún no ha encontrado el verdadero amor que le permita ser feliz y dejar atrás su carácter arisco y Lía, madre de tres hijas, Inés, Bea y Helena, cuya muerte es incapaz de superar para seguir adelante con su vida. Inés y Bea son las más jóvenes de la familia pero tampoco le dan descanso a su abuela, pues Mencía sabe que necesitan que alguien les abra los ojos y les ayude a encauzar su vida para alcanzar la felicidad, ese estado que parece que todas las mujeres de esta familia tienen tantas dificultades para disfrutar.

No se equivocaba Brenda H. Lewis cuando me recomendó leer esta novela ya que a mí también me ha conquistado totalmente. Es curioso por que nunca había oído hablar anteriormente de Alejandro Palomas, supongo que despiste mío, ya que además de escribir es traductor y fue el encargado de la traducción de un libro que leí este verano y me gustó muchísimo Madame Proust y la cocina kosher, lo que me lleva a pensar en la poca importancia que le damos a esta profesión. Pensaba que El tiempo que nos une sería su primera novela pero al investigar un poco más sobre él he visto que ya cuenta con al menos once novelas que yo haya descubierto, no sé si habrá alguna más pero ya tengo varias en mi lista de deseos ya que estoy deseando repetir con él.

El tiempo que nos une tiene una estructura interna dividida en ocho libros con sus correspondientes títulos que a su vez contienen diferentes partes en general de corta extensión  que podríamos considerar capítulos aunque no vengan ni numerados ni titulados. La extensión de cada uno de estos libros es variable dependiendo del periodo de la vida de las protagonistas en que se centra, con más o menos relevancia. Es un libro que a pesar de tener un número de páginas considerable se lee muy rápido, en parte debido a esta estructura de capítulos cortos que siempre invita a leer uno más pero también a que las partes dialogadas son una parte fundamental de la novela, dándole mayor dinamismo.

Me ha gustado muchísimo la forma de escribir de Alejandro Palomas y eso contribuye a que el libro me haya durado muy poco ya que no solo la historia ha captado mi interés sino que además he disfrutado de la manera en la que el autor nos la cuenta. El tiempo que nos une es una novela intimista y eso se traslada a la narración que se vuelve más profunda y reflexiva, cargada de emotividad y sentimentalismo. El autor ha cuidado al detalle el lenguaje, seleccionando las palabras a utilizar en cada momento para que el lector se sienta cómodo con la lectura y perciba lo que él quiere transmitir. La suya es una prosa nítida y elegante, carente de recursos innecesarios y en algunos momentos incluso un tanto poética lo que contribuye a aumentar la belleza de la obra en su conjunto. Mantiene un ritmo sereno pero fluido, logrando que la lectura no se vuelva monótona en ningún momento sino todo lo contrario, se lee con una facilidad enorme.

Todos los capítulos están narrados en primera persona por cada una de las cinco mujeres protagonistas, aunque algunas tienen más relevancia que otras y toman la voz narrativa con mayor frecuencia. Da lugar así a una novela coral en la que vamos descubriendo lentamente sus personalidades, sus miedos y debilidades junto a los secretos que guardan en su interior y necesitan liberar para seguir adelante y alcanzar la felicidad. Aquí es donde he encontrado el único problema ya que como os señalaba anteriormente las diferentes partes en las que está dividida la novela no están definidas por un título o un apunte y cada vez que cambiaba de narrador me costaba un poco averiguar cual de las cinco protagonistas era la que estaba hablando. Creo que se habría agradecido una pequeña ayuda al lector por parte del autor colocando el nombre de la narradora al principio de cada uno, aunque por otra parte pienso que Alejandro tendrá alguna razón para haberlo hecho así puesto que a mí me parece algo básico y no creo que a él le haya pasado desapercibido este detalle, de ahí mi teoría de que es intencionado, no sé si cierta o no.

Como os decía, El tiempo que nos une es una novela de personajes y concretamente de personajes femeninos, ya que todo el argumento gira en torno a estas cinco mujeres aunque hay alguna intervención a nivel secundario de hombres. Es por tanto una novela de mujeres, lo que no significa que solo pueda ser leída por nosotras sino que es apta para todo tipo de público ya que nos habla de relaciones familiares y de sentimientos y estos son universales, no entienden de sexos y por tanto cualquiera puede disfrutar y comprender lo que en él se nos cuenta.

En este libro Alejandro Palomas ha creado cinco personalidades muy diferentes entre sí y es algo que a mí personalmente me ha llamado la atención, puesto que siendo él un hombre se ha aventurado a desarrollar la psicología no de una, sino de cinco mujeres y en todos los casos lo hace con maestría, reflejando con acierto sus pensamientos y forma de ser y actuar, creando unos personajes entrañables que adquieren vida propia más allá de las páginas de la novela. No todas ellas destacan de la misma manera, hay figuras que tienen rasgos más sobresalientes y eso hace que el lector sienta debilidad por ellas, pero en general cada una de las cinco tiene alguna faceta que la individualiza y le otorga un grado de protagonismo adecuado para que el lector se sienta a gusto en compañía de ellas y necesite saber qué decisiones toman y cómo afectan a sus vidas.

Para mí y creo no equivocarme si afirmo que para todos los lectores de esta novela, la abuela Mencía es quien destaca por encima de todas las demás y se gana esta posición por méritos propios. Es uno de esos personajes que adquiere protagonismo dando lugar a una figura brillante y carismática, que se gana nuestra simpatía y cariño desde el principio de tal manera que cuando llegas al final de la novela no puedes evitar sentir una inmensa pena por tener que separarte de ella. Son pocas las novelas que he leído en las que me he quedado con esta sensación, el autor ha conseguido crear un personaje que a pesar de saber que es ficticio, lo percibes como de carne y hueso, igual que si la conocieses personalmente y por tanto no tuvieses ninguna dificultad para imaginarte cada situación que protagoniza.

Y casi es lo que más pena me da, que sea ficticia, ya que a mí me ha ganado totalmente y me encantaría poder charlar con ella aún a riesgo de sufrir alguna de sus contestaciones u ocurrencias. Por que si algo tiene Mencía es desparpajo y sinceridad, no le importa decir todo lo que pasa por su mente sin pararse a evaluar las consecuencias ni si es adecuado o no, no siente vergüenza ante nada y este carácter es el que hace que en cierta manera sus hijas y sus nietas teman sus palabras, pues saben que les pondrá de frente la realidad y hará que se enfrenten a ella. Pero por otro lado es una mujer que ofrece calidez y sosiego, que se enfrenta a los problemas y lucha con valentía ante ellos, encontrando siempre una solución planteada con inteligencia que logra transmitir calma, tranquilidad y protección. De ahí mi afirmación de que no me importaría tener a una abuela Mencía en mi vida, ya que a su lado parece que los problemas no lo son tanto.

No todo son aspectos positivos en ella. Como os decía es muy sincera y no hay nada por lo que a su edad sienta vergüenza, lo que da lugar a situaciones un tanto embarazosas para las personas que están a su alrededor. Son anécdotas que leyéndolas en la novela te arrancan una sonrisa e incluso en algunos casos te ríes a carcajadas, pero tener que pasar por ello y convivir con una persona así tiene que ser sin duda muy complicado. Podría hablaros mucho más sobre ella porque ya os digo que me ha ganado totalmente pero creo que lo mejor es que leáis la novela y descubráis su peculiar personalidad por vosotros mismos o en todo caso, podéis buscar su perfil en twitter @laviejapelleja que os servirá como primer acercamiento.

Al lado de ella vamos descubriendo a dos hijas de personalidades diferentes y construidas en torno a lo que les ha tocado vivir. Por un lado está Flavia con su carácter hosco, una mujer que vive amargada y anclada en el amor que dejó atrás y que no ha sido capaz de volver a disfrutar y por otro lado Lía, la hija afable, callada y sumida en la tristeza que se arraigó en lo más profundo de su corazón tras la pérdida de Helena, su hija mayor. Son las otras dos hijas de Lía, Inés y Bea, quienes completan este grupo. Inés, que por su posición siempre ha estado en el medio, a la sombra de su hermana mayor y desbancada por la pequeña, Bea; lo que cambiará cuando tenga que enfrentarse a una cruel situación que le irá apagando poco a poco, incapaz de superar el duro golpe. Junto a ella Bea, la hermana menor que siempre ha vivido bajo la protección de sus hermanas, frágil e insegura pero que tendrá que madurar y adquirir la fortaleza necesaria para afrontar un importante cambio en su vida.

Y así, alrededor de ellas es como Alejandro Palomas va construyendo una novela conmovedora, en la que hace un análisis detallado de los sentimientos que cada una experimenta, de las relaciones y vínculos que se van desarrollando entre las mismas y de sus diferentes estados de ánimo en cada momento. Una obra en la que aborda temas tan importantes y universales como la soledad, la ternura, la culpabilidad, el orgullo, el egoísmo, la cobardía, los apoyos familiares, la muerte de un hijo o de un familiar cercano, las tristezas y alegrías, la felicidad, el amor o la maternidad entre otros muchos que conseguirán que nos impliquemos con estas mujeres y compartamos sus alegrías y sufrimientos, puesto que las cuestiones que nos plantean son cotidianas y en mayor o menor medida en alguna ocasión hemos pasado por estados similares.

Consigue así que sea una lectura que no deja indiferente, cargada de emociones encontradas pues hay escenas que lees con angustia, con un nudo en la garganta compartiendo el sufrimiento de estas mujeres para pasar acto seguido a otras más distendidas, que te arrancan una sonrisa y te relajan, normalmente gracias a las ocurrencias de Mencía. 
Es un libro que tiene momentos muy duros y tristes, el libro segundo consigue llegar a lo más profundo de tu corazón y removerte por dentro, hace que sufras y que te sientas impotente ante lo que sucede, con dolor y rabia contenida que compartes con las protagonistas y que provoca que tengas que abandonar la lectura momentáneamente para recuperar fuerzas. Pero también tiene momentos muy bonitos y pasajes que hacen que te pares a reflexionar y a cuestionar muchas facetas de tu vida, lo que realmente merece la pena y lo importante que es el apoyo de la familia. Tras leer el segundo libro reconozco que pensé que iba a ser una lectura muy difícil si iba a mantener ese tono pero no, es un libro que si bien tiene altibajos emocionales no es una lectura en general dura y merece la pena descubrir esta historia ya que no es de esos libros que lees con indiferencia, sino que te provoca cambios de estado de ánimo y al menos yo es algo que valoro y hace que el libro se gane un hueco en mi memoria.

Si bien no es algo determinante en El tiempo que nos une, me han gustado también los escenarios que Alejandro Palomas ha seleccionado para desarrollar la vida de esta familia. Gran parte de la trama transcurre en la casa que Lía comparte con Mencía en la isla de Menorca, un entorno muy acogedor que el autor describe con acierto, a través de detalles aislados y seleccionados de tal manera que den lugar a una atmosfera cálida y agradable, que desprende tranquilidad y bienestar, especialmente esas vistas al mar, a la isla y al faro que tanta importancia tiene para estas mujeres. En contraposición a este ambiente nos situamos en el frío Copenhague, en el que nos envuelve una atmósfera que en algunos momentos a mí me ha recordado mucho a esos días invernales en los que tras la nieve, llega el sol. No sé a vosotros pero a mí me encanta esa sensación, salir a la calle y ver brillar el sol que se refleja en la nieve, que transmite calorcito a pesar de las bajas temperaturas, es de las escenas que más me gusta en el invierno y mientras leía estas partes me sentía así. Aunque también tiene escenas otoñales y pasajes que transcurren entre Madrid y Barcelona, en los que los paisajes y ambientes no tienen demasiada importancia.

Creo que no es necesario que os indique que la conclusión de todo esto es que El tiempo que nos une es una novela maravillosa que sin ninguna duda merece la pena leer. Conmovedora, llena de momentos entrañables y de escenas tanto emotivas como divertidas, con pasajes y frases memorables que nos harán reflexionar sobre nuestra propia vida y con unos personajes bien construidos y definidos que se ganan nuestro aprecio y entre los que destaca la abuela Mencía, una anciana carismática e inolvidable cuya personalidad hay que descubrir a través de esta lectura. Una obra que recomiendo a todos aquellos que disfruten con las historias sentimentales, que abordan las relaciones personales y que transmiten al lector diferentes emociones. Para mí ya tiene una posición entre las mejores lecturas de este año.



FUENTES: imagen autor https://www.facebook.com/Avenidadeladesazon11

Gracias a Alejandro Palomas y a Suma de Letras por facilitarme el ejemplar
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