miércoles, 5 de diciembre de 2012

SEIS PECES AZULES - David Tejera

Título: Seis peces azules
Autor: David Tejera
Editorial: Editorial Algaida
Año: 2012
ISBN: 9788498778168
Nº de páginas: 488

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Seis peces azules es la novela galardonada con el XLIV Premio de novela Ateneo de Sevilla y gracias a la editorial que me hizo llegar un ejemplar he podido disfrutar de la misma, organizando además una lecturaconjunta cuyas reseñas se están publicando durante estos días.

La novela nos presenta tres historias cuyas tramas transcurren paralelas, aunque podríamos simplificarlas a dos puesto que solamente una es la que se mantiene más independiente. Tenemos por una parte a Andreas Kovac, un traficante o cazador de piedras que recorre el mundo en busca de las piezas más valiosas que posteriormente vende a sus clientes, siendo el principal el joyero Neron Staufman, quien le encarga encontrar el diamante de Jehangir, búsqueda que será el detonante de los cambios que se producirán en su vida.
Andreas no tiene un hogar fijo, por su carácter y trabajo no puede establecerse en un sitio determinado ni echar raíces pero sí mantiene una relación en Ámsterdam con Elka, una joven que trabaja en una tienda de té y que ansía alcanzar una estabilidad y una vida más apacible y familiar que la que lleva en la época actual.
Al margen de ellos encontramos al marinero griego Stéphanos que navega en el buque panameño Volcán Chiriquí con la misión de depositar el viejo mercante en un cementerio de barcos, inmerso en constantes disputas con sus compañeros debido a su carácter huraño, refugiándose en el amuleto que siempre le acompaña: seis peces de cristal que lleva en su equipaje.
Y serán estos seis peces los que creen una cierta conexión entre los protagonistas, puesto que los encontraremos también presentes en la vida de Elka y Andreas, despertando así nuestro interés por descubrir su significado y el porqué del aprecio que todos sienten por este amuleto.

Seis peces azules ha sido para mí un libro que ha ido de menos a más. Durante los primeros capítulos  no conseguía meterme en la historia e incluso me sentía un poco perdida a la hora de ubicar a los diferentes personajes, también es cierto que fueron días problemáticos y mi cabeza estaba en otro sitio, pendiente de lo que tenía que solucionar y por lo tanto eso puede haber influido en la lectura. Pero una vez me hice con la trama y los personajes cada vez fui disfrutando más de la historia que se iba desarrollando hasta el punto de que estaba totalmente enganchada y no podía parar de leer, necesitaba descubrir cómo acababa todo y qué vínculo guardaban todos los personajes entre sí.

A pesar de que tiene otra novela publicada, La senda de los locos, solamente conocía a David Tejera por su profesión de periodista y presentador de los informativos y he de reconocer que me ha sorprendido muy gratamente su forma de escribir. Tiene un estilo muy cuidado, se aprecia que la narración ha sido trabajada seleccionando en cada momento las palabras y los recursos a utilizar y dejando paso a partes en las que predomina un tono más lírico o poético y otras en las que entran en juego elementos paranormales que otorgan un toque de fantasía a la historia. Es cierto que aunque no es un libro de lectura complicada ya que el vocabulario empleado es sencillo y comprensible, al principio me sentía un poco desorientada sobre todo en cuestión de personajes ya que para referirse a ellos no utiliza siempre su nombre, sino que por ejemplo Andreas es también el cazador de piedras o  Stéphanos el marinero de los ojos color humo, lo que unido a mi falta de concentración hizo que me hiciese un poco de lío hasta que conseguí dominar quién era quién y qué papel jugaba en el relato.

El libro se halla dividido en capítulos en los que se van alternando las tramas relacionadas con cada uno de los personajes principales, Andreas, Elka y Stèphanos. Una vez superada la fase inicial, no hay problema para seguir la narración puesto que sigue un curso lineal y es fácil identificar en qué escenario nos encontramos en cada capítulo, conservando un ritmo pausado pero constante. En la mayoría de ellos utiliza un narrador omnisciente en tercera persona pero hay algunos momentos en los que pasa a un narrador en primera persona, ajeno a estos tres protagonistas pero que está estrechamente relacionado con lo que ocurre en la historia. Sin embargo su relato no se dirige a nosotros, sino que le habla directamente a uno de los personajes utilizando un monólogo en el que plasma sus ideas, consejos, sentimientos e impresiones que giran en torno a las acciones del destinatario de éste. Es un recurso que si bien al principio me descolocó al no saber de dónde había surgido este nuevo narrador, una vez situado me ha resultado original y creo que le da un toque especial al libro, creando una atmósfera y un tono en la narración diferente al que encontramos en el resto de las partes.

Tres son los personajes principales en torno a los cuales se van desarrollando las diferentes tramas. Son tres personajes que van ganando intensidad a medida que avanzamos, sus caracteres se van afianzando y vamos descubriendo su personalidad y observando su evolución, necesaria para comprender sus motivaciones y sentimientos. Son tres personas muy diferentes entre sí, defienden distintos valores y cada una busca acercarse al estado que para él o ella implica la felicidad, que en última instancia es lo que todos buscamos. 
Elka es el personaje que más me ha gustado ya que es con quien me he sentido más identificada, me ha gustado su carácter cálido y en cierta manera su fragilidad inicial y necesidad de apoyo, aunque como el resto de protagonistas va evolucionando y dejando paso a una mujer más fuerte e independiente.
En cuestión de evolución es Stéphanos quien más nos sorprende, un hombre distante al principio, como sus compañeros lo definen, huraño, pero que se ganará nuestro aprecio y cariño a medida que transcurran los capítulos y descubramos qué esconde en su interior. Por su parte Andreas es el más misterioso, un carácter ambiguo que es difícil comprender y que nos impulsa a seguir el curso de la historia para descubrir su pasado, donde está el origen de su forma de ser y actuar.

Junto a ellos hay varios personajes que podríamos calificar de secundarios aunque el autor les ha dotado de un alto grado de protagonismo y están también perfilados con maestría, siendo piezas fundamentales en cada una de las tramas y teniendo su propia historia que da lugar a multitud de subtramas paralelas, relacionadas con las principales y que dotan a la novela de una mayor riqueza e interés. A medida que vamos recogiendo las piezas en cada una de las páginas y entrelazándolas necesitamos avanzar para llegar al final y descubrir como encajan todas ellas y queda completa la historia, sin ningún cabo suelto. No es el final que me esperaba y en este sentido he de decir que ha sido un giro sorprendente e inesperado, aunque me ha dejado con una sensación agridulce, no porque sea malo sino porque me hubiera gustado otro destino para algunos de los personajes y porque en lo relativo a la historia del hombre azul me ha parecido una solución un tanto forzada.

Esta es una de las cosas que más me ha gustado de Seis peces azules, es una historia que vas leyendo sin tener una idea muy clara de hacia dónde te lleva. Son multitud de pequeñas historias que parece que guardan alguna relación, puedes extraer algunas conclusiones pero solamente una vez llegado a su desenlace todo queda resuelto, todo encaja y te das cuenta del entramado que la novela esconde en su interior y de la capacidad del autor para darle forma paulatinamente, descubriendo cada detalle en el momento oportuno y consiguiendo así mantener el interés del lector.

Otro punto con el que he disfrutado mucho es con su ambientación. David Tejera da mucha importancia a los escenarios en los que se mueven sus personajes en todas sus dimensiones, consiguiendo así una ambientación minuciosa y realista, que permite que te traslades momentáneamente a cada uno de los emplazamientos no solo visualizando la imagen sino compartiendo sensaciones con los personajes. Así por ejemplo tenemos una idea clara del aspecto del viejo barco mercante, oxidado e invadido por un olor a podredumbre en sus bodegas o al entrar en la tienda en la que trabaja Elka podemos respirar el olor del té.

Parte de la acción transcurre en Ámsterdam, una ciudad que he visitado y que ha contribuido a que haya disfrutado más de la parte que transcurre en ella. Gracias a las descripciones de David he vuelto a viajar a la ciudad, a pasear por sus calles observando los canales sobre los que se alzan múltiples puentes, visitando el mercado de Watterlooplein o la Estación Central. Igualmente no me ha costado hacerme una idea del pequeño piso de Elka, tan diferente a los que tenemos aquí, en el que dos o tres estancias se agrupan en la misma habitación debido a la escasez de terreno para construir. Ámsterdam es una ciudad con un encanto especial que David Tejera ha sabido reflejar con acierto en esta novela.

Si Ámsterdam sobresale por su ambientación, lo mismo sucede cuando nos trasladamos a la ciudad de Fatehpur Sikri en La India. Esta parte es con la que más he disfrutado de toda la novela, me ha gustado muchísimo descubrir toda la historia relativa al diamante de Jehangir, realmente interesante. Acompañados de Andreas visitaremos esta bella ciudad amurallada, con sus fascinantes palacios y al mismo tiempo descubriremos su pasado. En este sentido también se incluye en la novela una parte histórica, pues relata el origen del diamante de Jehangir y conoceremos la historia de la dinastía del sah Jehangir, descendiente de Akbar, el emperador mogol que mandó construir la ciudad. Los datos relativos al pasado de Akbar y su imperio se encuentran integrados en el relato y es un tema realmente fascinante, o al menos a mí me lo ha parecido. Tenía alguna referencia de este emperador pero no conocía prácticamente nada y por eso me ha gustado tanto esta parte, todo lo relativo a La India, sus paisajes, cultura, religiones o pasado me fascina y ha sido todo un descubrimiento encontrar esta parte dedicada a Akbar en la novela.

Tema con bastante relevancia en esta novela y muy bien tratado es el tráfico de piedras. Andreas se dedica a ello y por lo tanto aparece información relacionada con esta profesión relativa por ejemplo a la forma de localizar las piedras, los trucos para conseguirlas, forma de identificar si son falsas o verdaderas o maneras de colocarlas en el mercado. Es otro punto sobre el que tampoco tenía demasiada información y resulta llamativo seguir la evolución de este personaje y su trabajo, al menos a mí me ha resultado un tema interesante.

Como veis Seis peces azules es una novela que esconde en su interior muchos elementos que la convierten en una lectura recomendable. Tenemos un libro de aventuras pero al mismo tiempo hay misterio e intriga, romance, diferentes culturas e incluso historia, por lo que puede encajar en los gustos de un amplio número de lectores. Os animo a leerla si os apetece emprender un viaje repleto de aventuras a los canales de Ámsterdam o al exotismo de La India, disfrutaréis descubriendo los secretos y vínculos relacionados con los seis peces azules.




FUENTES: imagen autor http://ocio.elnortedecastilla.es
imagen Ámsterdam http://www.disfrutaamsterdam.com/canales
imagen Fatehpur Sikri http://sobreindia.com/2008/08/05/fatehpur-sikri-la-ciudad-abandonada/


Gracias a Algaida por facilitarme el ejemplar


RESEÑAS DE LA LECTURA CONJUNTA
Albanta - Adivina quien lee 
Aran - Espíritu libre 
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