jueves, 21 de febrero de 2013

UNA CANCIÓN CASI OLVIDADA - Katherine Webb

Título: Una canción casi olvidada
Autor: Katherine Webb
Editorial: Lumen
Año: 2012
ISBN: 9788426421159
Nº de páginas: 560

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Tras leer hace unos meses El legado, primera novela de Katherine Webb, con muy buenos resultados, me quedé con ganas de repetir con la autora y aprovechando que recientemente había publicado Una canción casi olvidada que la editorial me había enviado, no he tardado demasiado en ponerme con ella. Y no me ha decepcionado ya que el resultado ha sido incluso mejor que en la anterior ocasión, el libro me ha encantado.

Una canción casi olvidada es una novela que se desarrolla a través de dos tramas paralelas, situándose una en el presente y otra en el pasado. Por un lado en el presente tenemos a Zach Gilchrist, un hombre divorciado cuya esposa se acaba de llevar a su hija de seis años a vivir en Estados Unidos con su nueva pareja, dejándole sumido en la soledad y con un futuro incierto por delante al haber perdido todas sus aspiraciones y no saber cómo continuar su vida. Zach tiene una galería de arte que se encuentra al borde de la ruina económica además de un proyecto pendiente desde hace varios meses para escribir un libro en torno a Charles Aubrey, un famoso pintor al que su abuela decía haber conocido durante los años treinta en unas vacaciones en Dorset.

Con intención de obtener información para terminar su libro, Zach se traslada a Dorset, concretamente al pueblo de Blacknowle, donde Charles Aubrey solía veranear junto a su familia. Es así como conoce a Dimity, una mujer mayor, reservada y algo extravagante que vive sola en una casa aislada conocida como The Watch y que conoció al pintor en aquella época. Será ella la que le irá contando a Zach lo que ocurrió durante aquellos años, en los que era tan solo una chiquilla que vivía junto a su madre, una mujer conocida en el pueblo por ejercer de curandera además de la prostitución. A pesar de que Dimity esconde secretos de aquel periodo que no le revelará a Zach, los lectores iremos descubriendo a través de una línea argumental paralela todo lo que sucedió en aquellos años, quedando finalmente todas las piezas encajadas y teniendo así la historia completa.

Como os he comentado en otras ocasiones este tipo de libros que combinan el presente con el pasado son de mis favoritos, más cuando van acompañados de secretos familiares como en este caso. Además Katherine Webb sabe como desarrollar la trama para que no pierda el interés puesto que mantiene el misterio en todo momento y no es hasta los últimos capítulos que todo queda desvelado y al igual que me ocurrió en El legado, ha sido un final sorprendente por que algunos de los detalles no me los esperaba.

La novela se encuentra dividida en varios capítulos narrados en tercera persona a través de un narrador omnisciente y dentro de los mismos va alternando la historia presente con el pasado, por lo que la  lectura es ágil y muy entretenida. Ambos tiempos están bien diferenciados por lo que se sigue sin problema a pesar de los continuos saltos temporales entre ambas tramas y esto imprime dinamismo a la narración. Katherine Webb utiliza un estilo cuidado, con una prosa elegante, directa y clara en la que diálogo y narración se combinan de manera equilibrada, destacando las descripciones de los ambientes y escenarios al igual que señalé en la reseña de El legado, es un aspecto que la autora consigue dominar a la perfección.

Aunque hay alguna excepción, en este tipo de novelas me suele suceder que una de las tramas siempre me parece más entretenida y con Una canción casi olvidada me ha ocurrido lo mismo. Las dos tramas están bastante equilibradas pero la que nos habla del pasado me ha resultado mucho más interesante, quizás porque es ahí donde se esconden los secretos y misterios que se han ido conservando a lo largo del tiempo y eso hace que el interés aumente. Sin embargo, uno de los aspectos más positivos que tienen las novelas de Katherine Webb para mí es que a medida que avanzamos y nos vamos aproximando al final la autora consigue reforzar la línea argumental del presente, introduciendo giros y sorpresas que al menos yo en ninguna de las dos novelas me esperaba. Esto provoca que llegue un punto en el que ya no puedes abandonar la lectura, es necesario colocar todas las piezas de la historia para enlazar el presente con el pasado y tener así la historia completa.

Otro aspecto que me ha gustado es la introducción de un personaje masculino como protagonista. Ya os comentaba en mi anterior reseña que esta autora me recordaba mucho a Kate Morton y tanto en las novelas de esta como en El legado el protagonismo de la historia lo tienen siempre las mujeres. Por eso me ha gustado que en este caso, aunque las mujeres también tienen mucha importancia, la línea argumental del presente se centre en la figura masculina de Zach Gilchrist.

Es un personaje que al igual que el resto está bien construido y perfilado permitiendo que a medida que avanzamos el lector le vaya conociendo muy bien. Vemos como es un hombre que ha crecido marcado en cierta forma por su pasado y los rumores entre los que ha crecido, sin tener nunca muy claros sus orígenes. Superado por la situación actual que atraviesa su vida tanto a nivel profesional como personal encuentra una vía de escape en la figura del artista Charles Aubrey y es a través de esta investigación como vamos siguiendo su evolución para retomar las riendas de su vida. Zach es un personaje que me ha gustado desde el principio puesto que se nos presenta como una persona vulnerable y cariñosa, en el que destaca además su papel de padre.

Sin embargo, para mí el personaje más destacable y que más logrado está es Dimity. Nos acercamos a esta mujer de anciana, con una personalidad carismática y extravagante marcada principalmente por su pasado pero no llegamos a conocerla completamente y comprenderla hasta que no descubrimos todo su pasado, observando como poco a poco se fue transformando y dando forma a quien es hoy en día. Es un personaje cuya construcción me ha gustado mucho, creo que es quien lleva todo el peso de la historia y el elemento más interesante que la autora ha sabido moldear para que el lector sienta en todo momento curiosidad por descubrir qué ha ocurrido en todos esos años con esta anciana. Sin embargo, a medida que vamos descubriendo su pasado y las decisiones que en el mismo tomó, se van modificando nuestros sentimientos hacia ella y al menos a mí no me ha gustado demasiado la personalidad que he ido descubriendo ni comparto su forma de actuar, aunque eso no es impedimento para que me resulte un personaje interesante y bien perfilado.

Junto a estos dos personajes vamos conociendo a otros que aunque podríamos calificar como secundarios, tienen también mucha relevancia y es por ello que Katherine Webb se ha preocupado de perfilarlos con detalle y dotarlos del suficiente protagonismo y complejidad para que no queden en un segundo plano, respondiendo cada uno a una personalidad diferente y resultando muy creíbles y reales. Todos ellos son necesarios en el desarrollo de la trama principal y logran que esta adquiera subtramas que aumentan el interés del libro en conjunto, necesitamos saber qué es lo que ocurrió con ellos ya que todo está interrelacionado y Katherinee Webb ha conseguido ir matizándolos poco a poco, desvelando los diferentes aspectos de la conducta de cada uno y sus reacciones a determinadas circunstancias. Así tenemos al pintor Charles Aubrey y a su familia que son la pieza fundamental de la historia pasada aunque nosotros la conozcamos a través de la perspectiva de Dimity y en el presente nos encontramos con una misteriosa mujer, Hannah, que es el personaje que menos me ha gustado, supongo que por su carácter ambiguo y distante, aunque son rasgos necesarios para el desarrollo de su papel. 

Como os decía anteriormente, Katherine Webb es una autora que cuida con sumo detalle los ambientes en los que se mueven sus personajes y ese es otro punto a destacar en esta novela, pues están envueltos en una atmósfera perturbadora que acaba extendiéndose al lector. Consigue a través de acertadas descripciones de los paisajes que nos podamos trasladar al entorno de la costa de Dorset, donde tiene lugar la mayor parte de la historia, situarnos en sus ventosas y agrestes costas y disfrutar de las vistas de sus campiñas. Si bien es un entorno que en muchos momentos parece agradable y tranquilo,  aquí la autora ha conseguido resaltar su lado más sombrío en buena parte de las escenas y ese es un contraste que a mí particularmente me ha gustado mucho. A pesar de ser este el escenario principal, hay una parte en la que los personajes se trasladan a Marruecos, concretamente a la ciudad de Fez, que queda detallada en todo su esplendor y belleza, resultando igualmente destacable.

Por lo que respecta al final, me ha gustado ya que llega un punto en el que no puedes dejar de leer aunque hay algunos puntos me parecen un tanto forzados. Por una parte me ha gustado que me haya sorprendido ya que aunque tenía algunas teorías sobre aspectos que son más predecibles, ha habido otros puntos que me han sorprendido totalmente. Sin embargo dentro de estas revelaciones, hay algunas que a mí no me resultan tan creíbles, no dudo de que pueda pasar en realidad, pero me parece un tanto extremo. De todas formas esto es solo un pequeño detalle que dependerá de cada lector y en mi caso se ha compensado con el resto de la novela, ya que he disfrutado mucho con su lectura y la valoración global es muy positiva.

En conclusión, Una canción casi olvidada es una novela que creo que gustará a todos aquellos que disfruten con este tipo de historias que combinan el pasado con el presente y en las que se esconden secretos y misterios familiares. Con un planteamiento bien desarrollado y un estilo elegante y cuidado en el que destaca la técnica descriptiva, Katherine Webb consigue mantener el interés del lector a lo largo de las páginas, logrando una lectura muy amena en la que se dan cita tanto la intriga y la tensión como los aspectos más oscuros y peligrosos del amor además de los fantasmas y remordimientos del pasado.


FUENTES: imagen autora
imagen costa Dorset: autor Sean Davis (= user Skez)

Gracias a Editorial Lumen por facilitarme el ejemplar
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