lunes, 27 de mayo de 2013

EL PENSIONADO DE NEUWELKE - José C. Vales

Título: El Pensionado de Neuwelke
Autor: José C. Vales
Editorial: Planeta
Año: 2013
ISBN: 9788408035374
Nº de páginas: 464

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Cuando hace unos meses la editorial Planeta se puso en contacto conmigo y me ofreció un ejemplar de El pensionado de Neuwelke de José C Vales, ganador del Premio Nadal 2015, para leer y reseñar en el blog no tuve que pensar demasiado mi respuesta pues había visto ya alguna opinión sobre el mismo y su argumento me resultaba atractivo, lo que hizo que aceptase y pocos días después recibí en casa mi ejemplar con una presentación muy cuidada ya que venía en el interior de un cofre hecho de cartón y además dedicado por su autor.

Sin embargo en esta ocasión mis expectativas no se han cumplido y en general ha sido una lectura que no me ha terminado de convencer, muy desigual en cuanto a su desarrollo y con una historia que no ha terminado de despertar mi interés y cuyo final no me ha gustado demasiado.

Como nos dice en sus primeras páginas, El pensionado de Neuwelke recoge la extraordinaria historia de Émilie Sagée, que fue institutriz en el Pensionado de Señoritas de Neuwelke, en la región de Livonia. La historia transcurre entre los años 1844 y 1846 en la institución académica, situada a pocas millas de la ciudad de Wolmar, en la antigua república báltica de Livonia. El pensionado, fundado por Eveline von Buxhoeveden y su esposo Leónidas Buch en un antiguo palacio para educar a las jóvenes del país, comenzó poco a poco a adquirir fama y a recibir cada vez más alumnas, que llegaban a Neuwelke acompañadas de sus damas de compañía o criadas.
Sin embargo a Eveline pronto le diagnosticaron una grave enfermedad que acabó postrándola en cama y sufriendo terribles dolores, por lo que fue Leónidas Buch quien tuvo que asumir la dirección del pensionado, que siguió adquiriendo prestigio y alumnas.
Es a este colegio donde llegará la señorita Émilie Sagée para ejercer como profesora de francés tras recorrer diversas ciudades europeas intentando ocultar una terrible afección que piensa que es una maldición que ha recaído en su persona y que provoca que el père Balkas, un sacerdote católico dedicado al exorcismo, siga de forma incansable su rastro intentando destruirla pues considera que es una encarnación del diablo.

Estos hechos son los que el lector descubre a través del testimonio de un embajador británico que, tras escuchar el relato en varias ocasiones, y tras varios meses de indagaciones y pesquisas en los que estuvo en contacto con varias personas que vivieron en el Pensionado en esa época, se decide a hacer pública la historia a través de las páginas de esta novela.

Esto le imprime a El pensionado de Neuwelke un estilo muy peculiar en la narración, pues la mayor parte nos llega a través de un narrador en tercera persona pero en algunos párrafos el autor se permite interactuar con el lector, haciendo incisos sobre sus propias experiencias o introduciendo ideas al respecto de lo que está narrando. Este es un recurso que no suele ser muy habitual pero que a mí me gusta bastante ya que consigue que el lector se introduzca más en la lectura, dando la sensación de que el narrador está a nuestro lado contándonos la historia.

Al margen de esto, también hay que destacar la forma en la que está escrito, pues José C. Vales tiene un estilo muy cuidado, elegante y definido. Utiliza una prosa clara y precisa que se lee con bastante facilidad, aunque para mí sigue un ritmo un tanto irregular y algunas partes se me han hecho más lentas ya que el autor desarrolla algunos puntos no han conseguido despertar mi interés, por lo que estaba deseando volver al desarrollo de la historia en la que se centra la novela.

El pensionado de Neuwelke está dividido en tres grandes partes y a su vez cada una de ellas en diversos capítulos que siguiendo un curso lineal, van desarrollando lo acontecido en el pensionado aunque en algunos puntos también introduce referencias al pasado para conocer mejor a los personajes y la evolución que han seguido hasta llegar al punto actual. Predomina la narración sobre el diálogo y el ritmo que sigue es pausado, la historia transcurre lentamente y eso hace que en algunos momentos para mí se haya tornado aburrida, especialmente en la primera mitad, contribuyendo a ello también la escasez de diálogos que señalaba anteriormente, que hace que la lectura se torne más densa.

Si bien la trama principal se centra en el personaje de Èmilie y los problemas a los que se enfrenta, todos los personajes adquieren gran protagonismo y dan lugar a historias propias que enriquecen la novela y consiguen aumentar su interés. Poco a poco vamos conociendo a los habitantes del pensionado entre quienes se encuentran las alumnas, los profesores, los empleados y su director y la mayoría de ellos juegan un importante papel. Este punto me ha gustado pues aunque hay algunos personajes que me han gustado más que otros, creo que es positivo que el autor se haya centrado en todos ellos para construir un mosaico cuya pieza central es Èmilie pero que nos permite observar cómo viven los demás, lo que piensan y sus reacciones ante todo lo que está sucediendo.

Todos los personajes que desfilan por las páginas de El pensionado de Neuwelke resultan carismáticos, estando bien definidos y desarrollados con detalle. Responden a personalidades diferentes que hacen que su reacción ante los extraños hechos que están sucediendo en el pensionado sea diferente. Es difícil centrarse en uno solo ya que cada uno sobresale de diferente manera y merecería mención en este análisis pero me limitaré a destacar a Leónidas Buch porque es un personaje que me ha gustado mucho, me ha parecido un hombre de corazón bondadoso y protector, admirable en su posición tanto al frente del pensionado como respecto a su esposa. Cierto parecido con él tiene el jardinero Jonas Fou´fingers, un hombre entrañable, bondadoso, honrado y diligente en su profesión, por lo que también me ha gustado mucho.

A pesar de la buena construcción que el autor hace de sus personajes, con excepción de unos pocos, me ha costado conectar con ellos. La protagonista, Èmilie, es una mujer tierna, frágil, tímida, amable y trabajadora que consigue conquistar a todos los que la rodean pero a mí no me ha llegado, no me he sentido vinculada con ella ni su historia ha despertado sentimientos en mí. Me ha sido un poco indiferente excepto en la parte romántica y la trama que la relaciona con Augusta Dehmel y el profesor Whimple, que es la que más interesante me ha resultado.

Igual que sobresalen los personajes, es necesario señalar como punto positivo la ambientación con la que cuenta la novela. A través de sus descripciones el autor consigue crear una magnífica atmósfera que nos recuerda a las novelas góticas y que envuelve al lector. El pensionado queda retratado con detalle lo que nos permite tener una idea clara de los escenarios en los que transcurren las diferentes escenas ya sean en los jardines, las aulas, las habitaciones o las diferentes salas comunes al igual que nos dejamos atrapar por los ambientes fríos, sombríos y oscuros propicios para el desarrollo de una atmósfera opresiva y tenebrosa, aunque los hechos que se desarrollan no lleguen a sobresaltarnos.

Un punto interesante en esta lectura es que el personaje de Emilie Sagée y los hechos que aquí se desarrollan sucediesen realmente. Era algo que desconocía pero una vez finalizada la lectura no he podido evitar investigar un poco en la historia de este personaje y en el fenómeno que da origen a todo lo que se desarrolla en las páginas de El pensionado de Neuwelke. Si estáis interesados en Google se encuentra bastante información aunque no os aconsejo consultar si tenéis pensado leer el libro pues os estropearía un poco su lectura.

Para terminar, señalar que el final de la novela no me ha convencido. Creo que el problema ha sido que he estado toda la novela esperando que sucediese algo, que hubiese un giro sorprendente en su argumento y no ha llegado, al igual que también esperaba alguna explicación relacionada con el origen o causa de los hechos en torno a los cuales gira la trama. Me he quedado con la sensación de que esta lectura no me había llevado a ninguna parte, esperaba algo más cerrado y concluyente. Supongo que esto es ya cuestión de los gustos particulares de cada lector y de lo que cada uno espera del desarrollo de una historia.

Resumiendo, El pensionado de Neuwelke de José C. Vales es una novela que destaca tanto por la sólida construcción de sus personajes como por la calidad con la que está escrita. Resulta interesante por centrarse en unos hechos que sucedieron realmente pero yo no he llegado a disfrutar totalmente con su historia, resultándome demasiado lenta en algunos pasajes y echando en falta un final más cerrado para la historia que desarrolla.



FUENTES: imagen autor

Gracias a Planeta por facilitarme el ejemplar
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