miércoles, 15 de mayo de 2013

EL REINO DEL AZAHAR - Linda Belago

Título: El reino del azahar
Autor: Linda Belago
Editorial: Temas de Hoy
Año: 2012
ISBN: 9788499981949
Nº de páginas: 768

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Este es uno de esos libros que se cuelan directamente en mi lista de deseos con su preciosa portada y un rápido vistazo a su sinopsis y, al igual que me ocurre con la mayoría de libros que se encuadran en lo que se ha denominado "landscape", no me ha decepcionado, más bien al contrario, he disfrutado muchísimo con su lectura y me ha durado muy poquito teniendo en cuenta el número de páginas que tiene.

Partiendo del año 1850, El reino del azahar nos cuenta la historia de Julie Vanderberg quien, tras perder a sus padres en un trágico accidente, es acogida por su pariente más cercano, su tío Wilhelm, quien se convierte en su albacea para administrar su herencia hasta que ella pueda tomar posesión de la misma. En lugar de instalarla en su casa, la ingresará en un internado femenino en Elburg, donde pasará varios años, visitando únicamente a su tío durante tres semanas cada año.  

Es en una de estas visitas cuando Julie conoce a Karl Leevken, propietario de una plantación de caña de azúcar en Surinam quien, tras enterarse de la fortuna que la joven atesora, comienza a cortejarla, rindiéndose pronto ella ante los encantos de Karl. Puesto que Wilhelm tiene pagos pendientes con Karl derivados de las plantaciones, acaba cediendo a la petición de este a cambio de dejar saldadas todas las deudas y es así como Karl y Julie acaban casándose apresuradamente, partiendo posteriormente rumbo a Surinam.

Sin embargo las ilusiones y expectativas de Julie por emprender una nueva vida se verán pronto frustradas pues al llegar a Surinam descubrirá cómo es realmente la persona con quien se ha casado y conocerá a su hijastra, cuya existencia desconocía y que será una joven consentida que no acepta el nuevo matrimonio de su padre. Todo ello hará que adaptarse a su nueva vida no resulte algo sencillo, por lo que Julie tendrá que aprender a vivir según las normas que rigen en la plantación contando para ello principalmente con la ayuda de los esclavos, que se acabarán ganando su cariño y protección.

La mayoría de novelas que se encuadran en este género responden  a unas características concretas con las que, al menos yo, disfruto mucho por lo que es normal que El reino del azahar no haya sido una excepción. El libro se encuentra dividido en seis partes que se corresponden con etapas diferenciadas en la vida de Julie, además de un prólogo y un epílogo final. Cada una de estas partes a su vez viene dividida en capítulos de extensión variable y la narración sigue un ritmo muy ágil en todos ellos, por lo que la extensión deja de ser un problema casi desde el principio ya que se avanza rápidamente. Linda Belago utiliza una prosa sencilla y natural, con diálogos abundantes que agilizan la lectura y otorgando importancia a las descripciones de ambientes, tan importantes en este tipo de novelas.

Uno de los puntos que más me ha gustado en esta novela es el país y periodo en el que se desarrolla, abordando el tema de la esclavitud y las plantaciones que a mí personalmente me resulta muy interesante. Recuerdo que cuando estaba leyendo La isla bajo el mar de Isabel Allende que también trataba este tema pero en Haití, pensé que sería un buen punto de partida para una novela landscape (luego me enteré de la publicación de La isla de las mil fuentes de Sarah Lark) por lo que ha sido un agradable sorpresa encontrarme con esta línea argumental en El reino del azahar aunque en otra localización.

De esta manera esta novela nos acerca al siglo XIX en Surinam, un pequeño país por entonces colonia europea, situado en la costa atlántica, rodeado por la Guayana británica, Brasil y la Guayana francesa. A pesar de que sus primeros colonizadores fueron ingleses, los Países Bajos fueron quienes se acabaron haciendo con la colonia que, gracias al cultivo de caña de azúcar, café, cacao y algodón, acabó convirtiéndose en un importante proveedor europeo, cultivando estas plantaciones mediante esclavos africanos. Esta situación es la que queda reflejada en El reino del azahar, a través de cuya trama observamos aspectos como la forma de vida en estas plantaciones y en sus poblados, el trato que se les daba a los esclavos, la relación que mantenían con sus amos o sus creencias entre otros.
El periodo que abarca la novela es el comprendido entre 1850 y 1862, por lo que además de tratar el tema de la esclavitud quedan recogidos los últimos años que se vivieron antes de que Holanda decretase la abolición de ésta tanto en Surinam como en las antillas holandesas. Son por tantos unos años especialmente interesantes que aumentan el atractivo de El reino del azahar y sobre los que la autora ha realizado una completa labor de documentación que se refleja en el desarrollo de su novela.

Como sucede en todas las novelas de este tipo, la ambientación está cuidada al mínimo detalle y así encontramos descripciones visuales y coloridas que logran transportarnos hasta los paisajes de esas tierras y disfrutar de la belleza de los mismos. Las referencias a las grandes mansiones coloniales y las plantaciones que las rodean, las condiciones climatológicas entre las que destaca el agobiante calor pero también las lluvias torrenciales o la flora y fauna típicas de la zona nos permiten tener una idea muy clara de la ambientación espacial en la que se mueven los personajes, resultando uno de los puntos fuertes de la novela.
La mayor parte de la acción transcurre en la plantación de Rozenburg, propiedad de Karl Leevken y situada a la vera del río Surinam, única vía para acceder hasta ella, y rodeada por la frondosa selva tropical, que se convierte en uno de los escenarios de mayor importancia en la novela, aunque también tiene relevancia la capital de Surinam, Paramaribo.

Otro punto que me ha gustado de El reino del azahar es que paralelamente a su principal línea argumental se van desarrollando otras de manera paralela que resultan igualmente interesantes y contribuyen a aumentar el interés de la novela en su conjunto. Así por un lado tenemos una trama protagonizada por un matrimonio de Hermanos Moravos que llegan a Surinam para trabajar en una misión y cuidar a los enfermos que nos permite tener una visión de otra forma de vida en el país y de las dificultades a las que tenían que enfrentarse estas comunidades y también adquieren importancia los propios esclavos, dando lugar a diferentes historias al margen de su trabajo en la plantación. Todas estas líneas argumentales se van entremezclando a lo largo de las páginas de manera acertada y si bien no son tan relevantes como la principal, sí consiguen mantener la intriga por conocer el destino final de todas ellas gracias a giros argumentales y un desarrollo que excepto en algunos puntos, no resulta predecible.

Por lo que se refiere a los personajes, en líneas generales podemos decir que están bastante estereotipados respondiendo a dos tipos de perfiles: o son muy bondadosos o son malvados. Sin embargo esto no ha supuesto un problema puesto que están bien caracterizados, permitiendo conocer sus personalidades y comprender sus acciones y reacciones y resultando así creíbles y cercanos.

Julie Vanderberg es la principal protagonista y es un personaje que me ha gustado desde el principio y con la que es fácil encariñarse a lo largo de las páginas. La conocemos siendo una niña y observamos cómo va evolucionando y adaptándose a las diferentes situaciones que tiene que vivir, haciéndose más fuerte y valiente. Como os decía anteriormente, es una joven de carácter tierno y bondadoso, dulce y sensible que se enfrenta a una forma de vida completamente diferente a la que ha llevado en Europa. Me ha gustado en ella su capacidad de adaptación a las diferentes situaciones, manteniéndose siempre comprensiva y dispuesta a sacrificarse en beneficio de los más débiles, en este caso los esclavos, a pesar de que exteriormente puede parecer una persona frágil.

Como os decía, la novela tiene otras líneas argumentales secundarias y así adquiere también protagonismo Erika, con la que Julie entabla amistad en el barco que las lleva hasta Surinam y cuyo carácter es muy parecido al de Julie, siendo también una mujer bondadosa y tierna que tiene que aprender a salir adelante sola. La principal diferencia entre ambas recae en su forma de vida, ya que mientras Julie vive acomodada en la plantación Erika tiene  que conseguir salir adelante por ella misma.

Otra mujer que tiene bastante protagonismo es Kiri, a través de la cual nos acercamos a la historia desde el punto de vista de un esclavo y también en su caso responde al perfil bondadoso que caracteriza a la mayoría de mujeres en esta novela.

En el caso de los personajes masculinos es donde encontramos los perfiles más crueles, destacando por importancia Karl Leevken para quien solo tiene importancia la prosperidad de la plantación y todas sus decisiones se basan en conseguir algún beneficio. Su peor faceta es la que muestra en el trato con los esclavos pues es donde se pone de manifiesto el trato inhumano que se les da y los castigos y maltratos que sufren.

En relación con los personajes, es positivo que la autora ha cuidado a todos ellos, no centrándose solamente en las figuras principales sino que los secundarios también están cuidados y desarrollados al detalle, otorgando riqueza al conjunto del relato y acercándonos a la visión de los sucesos desde diferentes puntos de vista en función de la posición ocupada.

Puesto que a lo largo de sus páginas se van desarrollando diferentes líneas argumentales es complicado saber cómo van a discurrir todas ellas y esto hace que la lectura resulte interesante. Hay algunos aspectos como las relaciones sentimentales que se establecen que resultan fácilmente predecibles desde el principio pero esto queda compensado con los giros argumentales que se dan en otros puntos por lo que llegado un punto en el que el ritmo se acelera es imposible dejar de leer hasta descubrir como finaliza la historia.

En definitiva, El reino del azahar es una novela con cuya lectura he disfrutado mucho y creo que merece la pena acercarse a ella si os atraen este tipo de historias.  A lo largo de sus páginas se combinan con acierto diferentes elementos que hacen que su argumento resulte muy atractivo, acercándonos a un exótico país tropical que destaca por la belleza de sus paisajes y permitiéndonos conocer un periodo en el que la esclavitud estaba vigente.



Gracias a Temas de Hoy por facilitarme el ejemplar
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