miércoles, 30 de octubre de 2013

La esperanza del Tíbet - José Vicente Alfaro

Título: La esperanza del Tíbet
Autor: José Vicente Alfaro
Editorial: Círculo Rojo
Año: 2013
ISBN: 978-84-9030-932-2
Nº de páginas: 240

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Tenía esperando este libro en mi lector ya que hacía unas semanas que su autor, José Vicente Alfaro, me lo había hecho llegar por lo que cuando Laky propuso la organización de una lectura conjunta no me lo pensé y me apunté directamente.

La esperanza del Tíbet es una novela histórica que nos sitúa en el siglo XIII y se desarrolla a través de tres hilos argumentales vinculados entre sí. Por un lado, en el monasterio de Tsurpu, complejo en el que conviven más de un millar de monjes y que alberga la escuela Kagyu, una de las más importantes del budismo tibetano, el Karmapa o líder budista acaba de morir por lo que tras su funeral, se inicia el sistema de sucesión para garantizar la continuidad del linaje, según el cual se hace preciso que los discípulos más próximos al Karmapa identifiquen a su nueva reencarnación. Transcurridos seis años desde su muerte, los monjes aún no han encontrado al niño que posea las características para ocupar el cargo vacante por lo que la inquietud comienza a surgir en la comunidad.
Por otro lado, en el sudeste del Tíbet, los Norgay, una sencilla familia de campesinos, escapan del horror de los invasores mongoles dejando atrás su hogar, su pequeña tierra y sus animales, poniendo rumbo a Batang. Sin embargo, en uno de los puertos de montaña que atraviesan les asalta un fuerte temporal de nieve, lluvia y viento que acaba provocando que tanto el padre como la madre y el hermano pequeño caigan al vacío del precipicio. El único sobreviviente será Thupten, que tendrá que comenzar una nueva vida sin la protección de su familia, ignorando por otra parte que su hermano pequeño, Chögyam, no ha muerto en la caída, siendo rescatado por un viejo asceta que se ocupará de él, instruyéndole en el sendero budista.

Estas tres historias serán las que se vayan desarrollando alternativamente a lo largo de las páginas de La esperanza del Tíbet. La novela se encuentra dividida en tan solo seis capítulos en cuyo interior se va alternando la narración entre los distintos escenarios en los que se desarrollan los diferentes focos de acción, siguiendo un curso lineal. En todos ellos se utiliza un narrador omnisciente y el constante cambio de punto de vista hace que la novela sea muy entretenida, resultando todas las líneas argumentales igualmente interesantes.

José Vicente Alfaro utiliza un estilo sencillo, conciso y fácil de leer, con una prosa cuidada y un ritmo ágil y constante. Se encarga de introducir explicaciones detalladas y claras de los diferentes conceptos que pueden ser desconocidos para el lector, resaltando los términos del budismo en letra cursiva. En este punto pienso que un glosario final que recoja todos estos términos sería de ayuda para el lector, puesto que aunque todos están explicados en el momento en que aparecen por primera vez, no todos los conceptos se conservan en nuestra mente y de ahí la utilidad del glosario para consultar en cualquier momento. Entiendo que esto depende de cada lector, no todos tenemos la misma capacidad para retener información nueva y al menos yo, lo habría agradecido.

La lectura de La esperanza del Tíbet me ha resultado interesante pues me ha permitido acercarme a una región sobre la que no había leído demasiado anteriormente, creo recordar que únicamente Siete años en el Tíbet y hace ya muchos años, por lo que no guardo demasiados recuerdos. José Vicente Alfaro sitúa su novela en un momento clave para el mismo tras la terrible invasión del imperio mogol, comandado por el gran Gengis Kan. Tras arrasar cuantas aldeas y monasterios encuentra a su paso, quedará impresionado por el credo pacifista que profesan las gentes del lugar y así, el príncipe Godan, cautivado por las enseñanzas budistas, transmitirá su entusiasmo al Gran Kan y logrará que este se muestre interesado por los fundamentos de esta religión.
Este es el contexto histórico que a lo largo de las páginas el autor va desarrollando, mezclando historia con ficción y dando lugar a una narración equilibrada en la que de una manera cómoda y sencilla logra que el lector vaya comprendiendo lo que sucedió durante ese periodo en la región, al mismo tiempo que nos acerca a los principios y fundamentos del budismo tibetano.

En cada una de las páginas se aprecia que el autor ha realizado una excelente labor de documentación sobre la cultura tibetana y el budismo. De esta manera nos habla de las diferentes escuelas budistas, de la posición del Karmapa, de los principios y creencias, de la forma de transmitir las enseñanzas de Buda, del retiro y la meditación, de la forma de vida en los monasterios y las reglas que deben cumplir los monjes y especialmente, de la búsqueda de la reencarnación del Karmapa, que se convierte en uno de los puntos principales de la novela.

Pero no solo nos acerca a esta religión sino que a través de las certeras descripciones, sin entrar en excesivos detalles nos permite hacernos una idea de los diferentes paisajes que muestran estas tierras, de un clima marcado por los duros inviernos, de las costumbres y forma de vida de sus habitantes en las distintas regiones.

Son varios los personajes que desfilan por las páginas de La esperanza del Tíbet con un notable grado de protagonismo debido a las diferentes líneas argumentales que se van alternando. Están perfilados en mayor o menor detalle en función de las necesidades de la historia aunque en general nos encontramos con figuras bien caracterizadas, con personalidades definidas y coherentes de acuerdo al papel que desempeñan en la historia.
Entre los más relevantes podemos destacar a los hermanos, Thupten y Chögyam, quienes se verán obligados a emprender su propio camino por separado, haciendo frente  a las dificultades y obstáculos que la vida les ha reservado, sin perder por ello su espíritu de niños y los sentimientos y emociones propios de su edad. Son quizás los personajes que más calan en el lector, aunque a mí me han gustado especialmente el viejo asceta y el lama Lobsang por su carácter sabio, recto, cálido y bondadoso.

A través de todos ellos y de los secundarios que les acompañan nos acercamos a una historia en la que los sentimientos están muy presentes y que resulta en algunos momentos conmovedora tanto por la crueldad con la que son tratados algunos como por la ternura y cariño con que se acoge a otros. Es una novela que resulta instructiva por la información que contiene pero en la que también están muy presentes las personas con sus diferentes caracteres y objetivos perseguidos, mostrando tanto sus virtudes como sus defectos y logrando que el lector se implique en sus vidas y emociones.

En conclusión, La esperanza del Tíbet es una obra bien documentada en la que se combina realidad histórica con ficción, dando lugar a una novela repleta de emociones y aventuras en la que la supervivencia, el espíritu de superación, la nobleza, los vínculos afectivos y la esperanza adquieren gran importancia, resultando una lectura amena, entretenida e instructiva. Siempre es agradable encontrarte con novelas que suponen una innovación en cuanto a los temas tratados y en este sentido, para mí La esperanza del Tíbet ha sido todo un acierto puesto que me ha permitido acercarme a la cultura tibetana y al budismo, dos temas sobre los que no tenía prácticamente conocimientos.



FUENTES: imagen autor aquí

Gracias a José Vicente por facilitarme el ejemplar
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