martes, 10 de diciembre de 2013

El águila y la lambda - Pedro Santamaría

Título: El águila y la lambda
Autor: Pedro Santamaría
Editorial: Pàmies
Año: 2012
ISBN: 978-84-15433088
Nº de páginas: 320

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Como ya os he comentado, hay ocasiones en las que una portada hace que se despierten mis ganas por leer un libro y esto es lo que me ocurrió con El águila y la lambda. Desde que vi su preciosa portada en el catálogo de novedades de la editorial quise hacerme con un ejemplar, y gracias a un sorteo que organizó la propia editorial en su página de facebook días más tarde lo conseguí.

El águila y la lambda nos traslada hasta la primera guerra púnica, concretamente al año 256 a.C. cuando, tras casi diez años de guerra, ni Roma ni Cartago han conseguido imponerse claramente. Marco Atilio Régulo, elegido cónsul de Roma por segunda vez, es enviado por el senado a África con el fin de ir conquistando las ciudades que rodean Cartago, sembrando la destrucción y la muerte, y doblegando de esta manera a los cartagineses, lo que pondrá fin al conflicto.
Con el ejercito romano situado a tan solo diez días de marcha de Cartago y contando esta únicamente con la milicia de la ciudad y algún grupo de caballería númida, los púnicos se ven obligados  a solicitar los servicios de Jantipo, un general mercenario espartano. A su llegada a Cartago, Jantipo y sus hombres serán instalados en casa de Arishat, una bella cortesana a quien los dirigentes de la ciudad, temerosos de que Jantipo se haga con el control del ejército y lo utilice para derrotarles, encargarán que lo vigile de cerca, informando de sus pasos al sufete. 
A lo largo de las páginas seguiremos el destino de sus protagonistas, que tendrán que hacer frente tanto al curso de la batalla como al nacimiento de unos sentimientos para los que no están preparados.

Aunque la novela histórica es uno de mis géneros favoritos, este es un periodo que tengo un tanto abandonado y, a excepción de El espíritu del lince, no había leído nada más que girase en torno a la primera guerra púnica. Es este uno de los motivos que ha hecho que la lectura de El águila y la lambda me haya resultado tan interesante, pues mis conocimientos acerca de los hechos que en la misma se reflejan eran escasos.

Pedro Santamaría ha dividido su novela en tres partes que a su vez están divididas en capítulos. La primera parte,  La llegada del águila, es la más extensa y abarca hasta la batalla de Bragadas, en la que se decidirá el destino de Cartago, desarrollada en la segunda parte, La batalla de los Llanos de Bragadas para finalmente en la tercera, Cuatro destinos, desarrollar el desenlace de cada uno de los protagonistas.
Los capítulos en los que se divide cada una de estas partes son en general cortos, lo que imprime agilidad a la lectura, a lo que contribuye también la prosa del autor, clara, cuidada y bien adaptada a la época, resultando amena y fácil de leer. Puesto que se hace uso de términos propios del periodo, al final del libro nos encontramos con un glosario que sirve de ayuda al lector en el que se recoge la definición de todos ellos, resaltados en cursiva en la narración. Así mismo, a lo largo del libro nos encontramos con algunas ilustraciones vinculadas a la historia que servirán para que nos podamos hacer una idea clara de lo que el autor explica como por ejemplo un esquema de la batalla del cabo Ecnomo o la representación del despliegue de la legión manipular previo al combate.

Todo ello nos puede dar una idea de la excelente labor de documentación que ha realizado Pedro Santamaría para trasladar los hechos a su novela. Tratándose de un periodo sobre el que hay poca información, él mismo señala en una nota final que se ha tomado ciertas licencias en la narración, apropiadas y ajustadas al momento histórico, para novelar cómo pudieron ser aquellos días, ajustándose por otra parte a la información que sí se ha conservado sobre los mismos excepto en un par de puntos que matiza en esta misma nota. Y el resultado es una obra cuya lectura resulta apasionante y que consigue trasladar al lector hasta esa época, convirtiéndole en un espectador de lo que allí sucedió.

En cierta manera podríamos señalar que El águila y la lambda es una novela coral, pues desde un primer momento seguimos el curso de cuatro figuras principales, que dan lugar a cuatro líneas argumentales que se van desarrollando y entrelazando a lo largo de las páginas. Tenemos así al cónsul Marco Atilio Régulo, un hombre valiente, respetable, justo, inteligente, impetuoso y autoritario, que sobresale por su patriotismo y lealtad hacia Roma. También está Aulo Porcio Bíbulo, perteneciente a las clases más bajas y a quien conocemos al principio de la novela como remero de la nave capitana de Régulo, aunque su destino acabará siendo diferente y tendrá que enfrentarse a una labor para la que no ha sido preparado.
Por otro lado, tenemos al espartano Jantipo, un mercenario que llegará a Cartago acompañado por seis guerreros y que asumirá la misión de convertir a los ciudadanos cartagineses sin formación militar en un grupo capaz de hacer frente al ejército romano. Es un personaje que destaca por rasgos comunes con Régulo pues ambos comparten su fuerza, valentía, arrojo, lealtad o inteligencia.
Finalmente está el único personaje femenino relevante, Arishat, la bella cortesana que se mueve entre las esferas más altas de Cartago, inteligente e influyente entre los hombres que visitan su alcoba. A través de ella se desarrolla la faceta más romántica de la historia y veremos como su carácter va evolucionando a medida  que el amor va afianzándose en su corazón.

Cuatro figuras que ofrecen una visión diferente
y por las que el lector sentirá simpatía pues en esta novela no hay buenos o malos, sino simplemente personas que defienden sus principios y persiguen un objetivo concreto, mostrándonos sus motivaciones y logrando de esta manera que no nos posicionemos a favor de unos u otros. Me ha gustado que estén así desarrollados, todos ellos tienen sus virtudes y defectos que los hacen más humanos y lo importante es observar su evolución, las decisiones que toman para conseguir lo que para cada de ellos es primordial.

Junto a ellos aparecen personajes secundarios, tanto reales como ficticios, con menor relevancia pero igualmente bien construidos y perfilados de tal forma que nos permiten comprender sus caracteres y forma de actuar. Destaca la visión de los altos cargos políticos, tanto cartagineses como romanos, cuya principal motivación es la obtención del poder.

Aunque El águila y la lambda es una novela en la que priman las motivaciones, emociones y sentimientos de sus personajes, también adquieren relevancia las batallas y los escenarios en los que se mueven. En este sentido la recreación que hace el autor resulta detallada y fiel a esos años a pesar de no entrar en excesivos detalles. Pedro Santamaría se sirve de pinceladas que de manera acertada nos permiten tener una visión tanto de las ubicaciones en las que se sitúan las diferentes escenas como del desarrollo de las mismas, importante cuando se trata de las batallas. Entre ellas destaca la de los Llanos de Bragadas pues ocupa una parte de la obra, dejando constancia de la estrategia utilizada y del desarrollo de la misma.

Es por todo esto que pienso que El águila y la lambda es una obra que merece la pena leer para acercarse al periodo de la Primera Guerra Púnica. A través de cuatro figuras principales Pedro Santamaría desarrolla una historia fascinante, bien documentada, que despierta el interés del lector y cuya lectura resulta muy amena. La información esta integrada en el relato y no satura al lector, convirtiéndose en una novela en la que se combinan con acierto acción, batallas, lealtad, amistad y amor  por lo que creo que incluso los lectores no aficionados al género histórico podrán disfrutar con ella.



FUENTES: imagen autor aquí 
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