viernes, 24 de enero de 2014

Ajedrez para un detective novato - Juan Soto Ivars

Título: Ajedrez para un detective novato
Autor: Juan Soto Ivars
Editorial: Algaida
Año: 2013
ISBN: 978-84-987-7934-9
Nº de páginas: 376

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Como os comentaba en la reseña de Eternamente tuya, hace varias semanas recibí un paquete en el que se incluían varias obras publicadas recientemente por la editorial Algaida. No esperaba recibirlo por lo que me hizo mucha ilusión, más teniendo en cuenta que algunos de los títulos los había visto en el catálogo de novedades y me habían llamado la atención. Uno de ellos era Ajedrez para un detective novato, obra ganadora del XVIII Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla y cuya sinopsis me llevó a pensar que sería una novela negra, género que me gusta bastante. Una vez leída no sabría muy bien como definirla ya que sí que hay investigación criminal pero por otra parte tiene algunos elementos que la alejan un tanto de las obras a las que, al menos yo, estoy más acostumbrada. Si nos fijamos en la sinopsis ya nos hace un aviso al hacer referencia a los casos esperpénticos a los que el detective se tiene que enfrentar y este es el punto que a mí no me ha convencido y ha hecho que no haya disfrutado de esta obra totalmente.

Ajedrez para un detective novato tiene por protagonista a un joven escritor de treinta años que desde los veinte lleva haciendo de negro para el afamado autor de novela negra Velez de Pucela, quien durante este tiempo le ha estado engañando y aprovechándose de su trabajo, alcanzando un gran éxito de ventas gracias a las novelas que él no ha escrito. Puesto que después de diez años está un poco sombrío y comienza a sospechar el engaño, Velez de Pucela le ofrece una invitación para una cena en la mansión de Claudius Baraka que le permitirá conocer al legendario detective Marcos Lapiedra. Los asistentes a esta cena sospechan que se va a cometer un asesinato que Lapiedra tendrá que resolver y esperan impacientes que el asesino entre en acción, resultando finalmente Velez de Pucela asesinado y siendo acusado nuestro protagonista de ser el autor del crimen por el detective, aunque poco después descubrirá que todo ha sido un plan de Lapiedra para conocerle y en cierta manera forzarle a trabajar para él. Será así como a partir de ese día se convierta en el aprendiz de Marcos Lapiedra, enfrentándose en esta formación a múltiples extravagantes casos y viendo como su maestro se va convirtiendo en un anciano cansado al limite de sus fuerzas, lo que provocará que tomé la decisión de enfrentarse solo a la resolución de un complicado caso relacionado con la muerte de varias mujeres en el barrio de los prostíbulos.

Ajedrez para un detective novato ha resultado una lectura diferente a lo que yo esperaba. Si bien ha sido una historia que me ha resultado entretenida y de fácil lectura, el desarrollo no me ha convencido demasiado principalmente por las situaciones irreales que el autor ha incluido. No pretendo con ello afirmar que sea una mala novela sino que en este caso es cuestión de gustos personales y en los míos este tipo de situaciones no encajan demasiado.

La novela se encuentra dividida en dos partes, correspondiendo la primera a “El novato” y la segunda a “El maestro”. A su vez cada una presenta diversos capítulos de corta extensión que vienen introducidos por su correspondiente título, el cual nos da una idea del desarrollo que nos vamos a encontrar en los mismos. Juan Soto Ivars utiliza una prosa funcional y efectiva con un lenguaje accesible, directo y sencillo siguiendo la narración un ritmo ágil y dinámico debido en parte a la brevedad de los capítulos y en parte al estilo narrativo. En todos los capítulos se utiliza la primera persona para relatar los hechos, siendo el detective novato, cuyo nombre no se desvela en el libro, el encargado de compartir con el lector sus avances e impresiones sobre lo que está sucediendo.

Teniendo en cuenta lo anterior, queda patente que el protagonista de esta novela es el aprendiz, quien rememora su pasado y la forma en la que llegó a convertirse en detective. Ni él ni el resto de figuras que aparecen a lo largo de las páginas están perfiladas en profundidad, pero es algo que no hay que considerar un punto negativo ya que la historia no requiere una mayor definición ni una mayor profundidad psicológica en los personajes puesto que lo principal es el desarrollo de la acción. En los primeros capítulos nos da algunas pinceladas sobre su niñez en un orfanato y los años pasados ejerciendo como negro literario, centrándose en el resto del libro a desarrollar su aprendizaje junto a Lapiedra.

Junto a él otro personaje con gran relevancia es el propio Marcos Lapiedra, un detective legendario, mujeriego y aficionado al ajedrez que se enfrenta al peso de la edad con la consiguiente perdida de facultades que ello supone, aunque no por ello dejará de ser soberbio y engreído, poniendo en todo momento a prueba a su pupilo.

Cierta importancia tiene también María, la novia ninfómana del aprendiz de detective con la que mantiene una relación un tanto extraña marcada por continuas infidelidades pues María es una joven muy liberal a quien no le gustan las ataduras e interpreta una serie de situaciones un tanto rocambolescas a lo largo de toda la historia.

La acción se desarrolla en una ciudad cuyo nombre no se desvela en ningún momento, aunque sí sabemos que es española y encontramos alguna semejanza con nuestra actualidad e incluso cierta crítica hacía algunos aspectos como la corrupción, la falta de fondos en los Ayuntamientos para afrontar sus pagos o la proliferación de criminales. No obstante, hay bastantes elementos que se alejan de la realidad como la existencia de los ninjas, seres humanos a los que nunca se les ve la cara y que están al servicio de las fuerzas del mal, los esbirros que trabajan para la televisión y conforman el más importante ejercito paramilitar de la tierra o los mutantes que viven en las cañerías.

De esta manera Ajedrez para un detective novato se convierte en una lectura fresca y cargada de humor e ironía en la que novela negra y fantasía se van entremezclando dando lugar a un desarrollo original que ofrece algo más que un simple entretenimiento pues está cargado de matices y dobles sentidos a los que el lector debe prestar atención, manteniendo el autor el misterio necesario para que no se pierda el interés hasta llegar a un final que, al menos a mí, me ha parecido bastante inesperado.

Así que en conclusión, si os apetece leer una novela diferente y entretenida Ajedrez para un detective novato puede ser una buena opción. A lo largo de sus páginas seguiremos las aventuras de este aprendiz de detective que tendrá que enfrentarse a una serie de irreales y extravagantes situaciones, dando como resultado una obra cargada de acción, misterio e ironía, acompañado todo ello con un poco de crítica social.



Gracias a la editorial Algaida por facilitarme el ejemplar
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