lunes, 3 de marzo de 2014

Siete días de Gràcia - Carla Gràcia Mercadé

Título: Siete días de Gràcia
Autor: Carla Gràcia Mercadé
Editorial: Grijalbo
Año: 2014
ISBN: 978-84-253-5178-5
Nº de páginas: 384

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Este fue uno de los títulos que más llamó mi atención del catálogo de novedades de la editorial Grijalbo en el mes de febrero por lo que cuando unos días después me ofrecieron un ejemplar para leer y reseñar acepté encantada la propuesta y mi primera intuición ha sido un acierto ya que la novela me ha gustado mucho.

La trama de Siete días de Gràcia se desarrolla a través de dos líneas argumentales que transcurren de manera paralela, situándose la primera de ellas en los primeros días del mes de abril de 1870, cuando tuvieron lugar los hechos que han pasado a la historia con la denominación de La revuelta de las quintas o Guerra de los siete días. Mariana, una joven conocida como la Hierbas, se une a los ciudadanos que se organizan para luchar contra la nueva imposición de las quintas por el gobierno, asaltando el ayuntamiento con el objetivo de quemar los papeles de las mismas. Ante estos hechos, el capitán general del principado de Cataluña declara el estado de guerra tanto en la capital como en la provincia, reuniendo a todas las fuerzas armadas para combatir al grupo de hombres que se atrincheran ante el paseo de Grácia bajo la dirección de Francisco Derch.

La segunda línea argumental nos sitúa unos años atrás en casa de la familia Lledó, donde se presenta una monja que insinúa haber encontrado a la hija del matrimonio, Elena, quien se encuentra gravemente enferma y en estado. Pacián Lledó no quiere saber nada de su hija, a la que ha repudiado tras destrozar los planes que habían trazado para ella enamorándose de un pintor sin familia ni fortuna, siendo su mujer la que, incapaz de renunciar al amor de su hija, comenzará a visitarla y cuidarla en el convento que la ha auxiliado, indicando que es una antigua doncella para salvar las apariencias y el apellido familiar. Sin embargo, Elena morirá meses más tarde tras dar a luz a una niña con sus mismos ojos de lluvia, de quien la señora Consuelo se hará cargo a pesar de la oposición de su esposo.

Estas dos líneas argumentales, si bien desde el principio observamos que están relacionadas, se van desarrollando de forma paralela y alterna, siendo necesario alcanzar las páginas finales para tener colocadas todas las piezas de la historia familiar y comprender qué es lo que ha ocurrido durante los años que transcurren entre un momento y otro. Los lectores habituales de este blog ya sabéis que este tipo de novelas se encuentran entre mis favoritas por lo que no es extraño que Carla Gràcia haya conseguido que disfrute mucho con la lectura de su obra, aunque he de señalar que la trama que transcurre en los años del pasado me ha resultado mucho más interesante que la que tiene lugar en el momento de la revuelta. Esto es debido principalmente a que es en el pasado donde hay secretos y hechos que quedan en el aire, sin saber el lector qué es lo que ha ocurrido para que Mariana se encuentre en la posición en la que la conocemos en los primeros capítulos, siendo necesario avanzar por la historia para ir encajando las piezas y comprendiendo cada una de sus decisiones.

Por lo que se refiere a su estructura, la novela se presenta dividida en siete partes que se corresponde con cada uno de los días que duró la revuelta, es decir, desde el 3 hasta el 9 de abril de 1870. A su vez cada una de ellas viene dividida en capítulos en los que se van alternando las dos tramas, predominando la línea argumental del pasado pues ocupa un mayor número de estos capítulos. A pesar de que al comienzo de cada uno no se nos indica en que tiempo nos situamos, es fácil diferenciar unos y otros por el contexto en el que se desarrollan y además, aquellos que transcurren en los días del motín comienzan con una onomatopeya que reproduce el sonido de una campanada: ¡Dong!

Esta estructura queda completa con la inclusión de fragmentos de algunos documentos de dicha época como párrafos de diferentes ediciones de El telégrafo o de El diario de Barcelona, bandos o avisos a los ciudadanos al comienzo de cada una de las siete partes. Y como añadido a todo esto, tanto al principio como al final del libro, en las solapas interiores, nos encontramos con un plano del barrio de Gràcia que nos ayudará a conocer la distribución del mismo y situar la acción, por lo que podemos decir que en conjunto Siete días de Gràcia es una novela con una edición cuidada que a mí particularmente me ha gustado mucho.

En cuanto al estilo, nos encontramos con un narrador omnisciente en tercera persona del pasado, utilizando Carla Gràcia Mercadé una prosa sobria, cuidada y sencilla a la que hay que sumar el ritmo dinámico proporcionado tanto por la brevedad de los capítulos como por la abundancia de diálogos, consiguiendo que no decaiga el interés del lector en ningún momento.

Algo que me ha llamado la atención es un recurso que introduce la autora y al que, al principio, me ha costado un poco habituarme y es que, para dar énfasis a algunas afirmaciones, coloca una palabra en mayúscula en mitad de la frase, por ejemplo "que se empequeñece dentro de ella, mientras se dice que No tener nada que perder es una buena razón para luchar.” (pag. 43) o “Alzó la mirada al techo y se acordó de aquel antiguo consejo de su madre de que Cuando miras al cielo, las lágrimas no caen” (pag 55). Aunque es difícil de explicar, me ha costado un poco acostumbrarme ya que por instinto asociaba la mayúscula con el punto y tendía a hacer pausa cuando no era necesario afectando a la fluidez de la lectura. No quiero señalarlo como algo negativo ya que se supera fácilmente, simplemente lo menciono como anécdota ya que es una fórmula que no me había encontrado en ninguna otra lectura y por eso me ha parecido interesante comentarlo.

En Siete días de Gràcia nos encontramos con unos personajes que sobresalen gracias a unas personalidades bien definidas, realistas y complejas, presentando una riqueza de matices y contrastes que provocarán en el lector diferentes sentimientos. En el punto central de la obra situamos a Mariana, una mujer con un carácter fuerte y resistente, decidida, valerosa, impulsiva y enérgica; rasgos que ha ido afianzando con el paso del tiempo en función de las experiencias que la vida ha puesto en su camino. Es un personaje que iremos descubriendo a medida que avance la lectura pero con el que es fácil conectar y empatizar desde las primeras páginas, lo que nos llevará a leer con interés para lograr descubrir qué esconde su pasado y por qué se encuentra en la situación actual.

Junto a ella otro personaje relevante es Félix Lledó, un hombre al que no llegaremos a conocer completamente hasta tener colocadas todas las piezas de la historia y que por lo tanto, va a provocar sentimientos encontrados en nosotros. Si bien ellos dos son quienes ostentan el protagonismo en esta historia, la galería de personajes es mucho más amplia comprendiendo tanto a los diferentes miembros de la familia Lledó como al personal de servicio de la casa o a los habitantes del barrio de Gràcia. Muchos de ellos quedan en un plano secundario pero aún así sus personalidades están bien dibujadas y definidas, facilitando que el lector llegue a conocerlos y comprender sus motivaciones y actos, lo que provocará que no sea tan sencillo posicionarse a favor o en contra de cada uno.

Finalmente, no puedo dejar de mencionar el contexto histórico en el que se desarrolla la historia y que me ha permitido acercarme a unos hechos sobre los que no tenía demasiados conocimientos. En este sentido, Siete días de Gràcia nos ofrece una perspectiva diferente y novedosa ya que Carla Gràcia ha tomado como base un periodo sobre el que no se ha escrito demasiado, o al menos yo no recuerdo ninguna otra novela que se centre en estos mismos sucesos, que no dudo que no las haya. Señalaba anteriormente que una de las líneas argumentales se desarrolla durante los siete días que duró la revuelta de las quintas, que tuvo lugar como reacción a la restauración por el general Prim del sorteo de las quintas, un sistema de reclutamiento por el que se llamaba a filas a uno de cada cinco jóvenes inscritos en el registro, excepto aquellos que pudieran aportar una importante suma de dinero. La reacción del pueblo no se hizo esperar, siendo el barrio de Gracia uno de los que más ferozmente lucho contra esta imposición. Conocemos de primera mano el desarrollo de estos acontecimientos al tomar los personajes parte activa en los mismos y así, lejos de extenderse en multitud de datos y hechos que puedan aburrir al lector, la autora nos acerca a los mismos de una forma amena y entretenida.

Y por otra parte, la otra línea argumental nos mostrará el estilo de vida de la alta burguesía a finales del siglo XIX con sus hábitos y costumbres. A través de la familia Lledó conoceremos los privilegios que ostentan, su influencia a nivel industrial y comercial, la importancia de mantener unas apariencias, el sistema de herencias, la relación con el servicio o los matrimonios concertados entre otros aspectos, reflejo todo ello del trabajo de documentación realizado por la autora para escribir su novela.

Creo que llegados a este punto resulta evidente que Siete días de Gràcia me ha gustado mucho y no me queda más que recomendaros su lectura. Una obra bien escrita, que se lee con facilidad, con unos personajes construidos con multitud de matices, que recrea un episodio de la historia de nuestro país no demasiado conocido pero que resulta sumamente interesante, al mismo tiempo que nos invita a descubrir los secretos que se esconden en la historia familiar de los Lledó.



FUENTES: imagen autora aquí 

Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...