viernes, 27 de junio de 2014

Los colores de una vida gris (Pilar Muñoz)

Título: Los colores de una vida gris
Autor: Pilar Muñoz
Editorial: Autoeditado
Año: 2014
Nº de páginas aprox.: 522

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

Tras leer hace un par de años Ellas también viven, libro que me gustó muchísimo a pesar de que, como he comentado en varias ocasiones, no soy aficionada a los relatos, cuando Pilar Muñoz anunció la publicación de Los colores de una vida gris, su nueva novela, me hice inmediatamente con ella guiada por las referencias de mi anterior lectura. A los pocos días Laky y Lidia anunciaron la organización de una lectura conjunta y como ya estaba en mis previsiones ponerme con ella, me animé a participar.

Los colores de una vida gris presenta a un grupo de cinco amigas que comparten un elevado status social y económico gracias al que han llevado siempre una vida libre de preocupaciones y marcada por ideas superfluas y triviales. Movidas cada una por diferentes motivos, decidirán secundar la absurda propuesta realizada por una de ellas, incitándolas a participar en un grotesco juego que podría hacer tambalear sus acomodadas situaciones. De esta manera demostrarán su falta de escrúpulos y moralidad llevando dicho juego hasta el final y exponiéndose a sus consecuencias, las cuales sacudirán gravemente la vida de una de ellas que verá como su destino experimenta un giro radical, obligándola a enfrentarse a obstáculos que hasta entonces no sabía ni que existían y que harán que se replantee valores que anteriormente no tenían cabida en su vida.

Como veis, no he querido desvelar demasiados datos de su argumento pues creo que es uno de esos libros a los que es mejor enfrentarse sabiendo poco de lo que nos espera en su interior. Los colores de una vida gris ha sido una lectura cuyo argumento ha captado mi atención desde las primeras páginas y, aunque en ciertos momentos me he planteado algunos interrogantes en cuanto a su desarrollo, finalmente todas las piezas quedan colocadas en su lugar, resolviendo estas cuestiones.

La novela está dividida en tres grandes partes que a su vez presentan la correspondiente división en capítulos, encontrándonos en algunos de ellos con la indicación del año en el que nos encontramos. La historia se extiende así desde junio de 1992 hasta un epílogo fechado en febrero de 2007, siguiendo en todo momento un curso lineal en el que sin embargo se introducen algunos flashbacks al pasado.

Las tres partes principales en las que se divide la obra están claramente diferenciadas en cuanto a las etapas que cubren, modificando también la forma en la que se presentan al lector. Así en la primera parte se utiliza un narrador omnisciente que nos da toda la información necesaria para que conozcamos a los diferentes personajes y el tipo de vida que llevan, siguiendo el avance de la trama desde la perspectiva de las cinco amigas. De esta forma podríamos calificar esta primera parte como un relato coral en el que se nos presentan diferentes figuras que comparten protagonismo. En cambio, en la segunda parte la narración cambia a la primera persona, centrándose únicamente en las vivencias de una de ellas para finalmente, en la tercera, recuperar el narrador omnisciente que nos permite conocer todo lo que está sucediendo.

Os decía anteriormente que había habido algunos momentos en los que me había sentido un tanto desconcertada, lo cual está estrechamente vinculado con esta estructura, pues la segunda parte, sin entrar en demasiados detalles para no desvelar datos importantes, supuso una ruptura con lo anterior que me llevó a preguntarme qué sentido tenían algunas líneas argumentales de la primera. No es algo que considere negativo pues para mí supuso una motivación más para seguir avanzando hasta encontrar respuesta a estos interrogantes, los cuales quedarán desvelados en la última parte en la que todas las piezas se recolocan para dar sentido a la historia de una forma lógica.

Me había acercado al estilo de la autora a través de Ellas también viven y los rasgos que definen su escritura se mantienen en esta obra. Así nos encontramos con una prosa cuidada, clara y fluida que se lee con enorme facilidad gracias al ritmo ágil que sigue la historia, destacando la capacidad de la autora para reflejar sentimientos y emociones, un punto que ya me había sorprendido en los relatos y que hace que logres implicarte más con los personajes y por lo tanto, disfrutar de la lectura.

Los colores de una vida gris es, ante todo, una novela de personajes y en este sentido se ha cuidado su construcción al detalle, logrando unas personalidades sólidas y bien definidas en las que destaca la profundidad psicológica. Al igual que en Ellas también viven, son las mujeres las auténticas protagonistas de esta historia quedando los hombres en un segundo plano limitado a determinadas acciones necesarias para el desarrollo de la trama. En la primera parte conocemos con detalle a Elena, Laura, Olga, Teresa y Linda, cinco amigas que comparten un status social alto y cuyo carácter viene marcado por el mismo, presentándose como mujeres superficiales, snobs, soberbias y arrogantes, cuyas preocupaciones se limitan a las compras, fiestas y actos sociales. Es muy difícil establecer una conexión con alguna tanto por sus prioridades como por su forma de actuar, por lo que no despiertan la simpatía del lector e incluso llegan a ganarse nuestro rechazo cuando se prestan a tomar partido en un juego tan descabellado.

La segunda parte nos permite conocer mucho mejor a una de ellas, profundizando en sus sentimientos y emociones y observando la evolución que se va produciendo en su forma de ser. En este caso se acaba ganando nuestro aprecio y simpatía, empatizamos con ella y nos implicamos en su historia personal para descubrir cómo va a salir adelante. Para ello cuenta con la ayuda de una serie de nuevos personajes que se muestran en el extremo opuesto a los observados en la parte anterior, destacando por rasgos como la bondad, amabilidad, dulzura, sensibilidad o ternura. A pesar de su papel secundario, todos ellos están perfilados cuidadosamente de tal forma que resultan cercanos y perfectamente diferenciables unos de otros.

La historia planteada en Los colores de una vida gris permite que Pilar Muñoz aborde algunos temas que se acaban convirtiendo en los pilares de su desarrollo. Así en todo el libro está muy presente la amistad, mostrando todas sus caras que van desde la sincera hasta la interesada y quedando reflejado el apoyo y la ayuda que supone tener buenos amigos, así como la facilidad con la que se pierden algunos vínculos en función de la situación vivida. Otro tema también abordado es la maternidad planteándose diversas cuestiones en torno a la misma como la responsabilidad asociada a tener un hijo, las dificultades que algunas parejas tienen para concebir y los tratamientos al respecto o los problemas a los que tienen que hacer frente las madres solteras. Los diferentes puntos y situaciones a las que tienen que hacer frente las protagonistas de Los colores de una vida gris están presentes en nuestro día a día y es por este motivo que la historia nos resulta próxima y, aunque con algún matiz, bastante realista.

En cuanto a la ambientación tanto temporal como espacial, es otro de los factores a destacar pues Pilar ha realizado un laborioso trabajo para trasladar a su historia los hechos más relevantes que tuvieron lugar en el periodo que abarca su novela. Así tenemos referencias por ejemplo a los juegos olímpicos del 92 o a los atentados del 11M y que nos permiten recordar lo sucedido hace tan solo unos años en nuestro país. Aunque la ambientación no es algo determinante para el desarrollo de la trama, pues esta podría suceder en cualquier otro lugar, la acción se sitúa en Madrid y los diferentes escenarios son fácilmente identificables. Pilar nos da pinceladas de las diferentes zonas por las que se mueven los personajes, permitiendo que nos hagamos una idea de la composición de los lugares en los que se sitúan las escenas.

Finalmente señalar que a pesar de tratarse de una novela centrada en personajes, vivencias y sentimientos, la trama tiene las suficientes dosis de intriga para hacer que el interés del lector no se pierda en ningún momento. Pilar se encarga de ir introduciendo interrogantes desde las primeras páginas que nos obligarán a llegar hasta el final para descubrir sus respuestas, lo que hace que una vez empezada sea difícil abandonar la lectura.

En definitiva, Los colores de una vida gris es una obra que cuenta con unos personajes bien construidos y en la que destaca el reflejo de los sentimientos y emociones, haciendo que la trama nos resulte más cercana. Pilar Muñoz ha construido una novela en la que se dan cita una serie de elementos como la intriga, los secretos familiares, la venganza, la amistad, el amor o la familia, que hacen que su lectura resulte muy ágil y entretenida, despertando el interés desde las primeras páginas. 

FUENTES: imagen autora aquí
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