lunes, 21 de julio de 2014

El nadador - Joakim Zander

Título: El nadador
Autor: Joakim Zander
Editorial: Suma de Letras
Traducción: Pontus Sánchez
Año: 2014
ISBN: 978-84-8365-610-5
Nº de páginas: 440

Cuando hace unas semanas desde la editorial Suma de letras nos ofrecieron organizar una lectura conjunta y simultánea de "El nadador", la primera novela publicada por Joakim Zander, no me lo tuve que pensar demasiado pues por su sinopsis se intuía que sería un thriller de esos que no puedes parar de leer. Y realmente ha sido así pues en mi caso la trama me ha atrapado desde las primeras páginas y han sido únicamente tres los días que ha durado entre mis manos.

El nadador comienza situándonos en Damasco en el año 1980 donde una explosión acaba con la vida de una mujer frente al apartamento que comparte con su pareja, un agente estadounidense, y el bebe de ambos, hechos que serán uno de los pilares de la historia que se desarrollará en las siguientes páginas. Seguidamente nos trasladaremos hasta el año 2013 en el que conocemos por un lado a Mahmoud Shammosh quien se encuentra en Upsala trabajando en su tesis doctoral hasta que recibe un extraño mensaje que traerá su pasado de vuelta y le implicará en una desesperada huida, arrastrando en la misma a su amiga y antigua amante Klara Walldéen, una joven sueca que trabaja en el Parlamento Europeo de Bruselas. De esta manera ambos se verán implicados en una trama de espionaje internacional que pondrá sus vidas en peligro al convertirse en el objetivo de un grupo de personas que harán todo lo que esté a su alcance para que la verdad no salga a la luz.

El planteamiento inicial de El nadador resulta interesante y logra captar el interés del lector inmediatamente, quien sentirá la necesidad de seguir adelante para ver cómo encajan las diferentes piezas que Joakim Zander plantea en los primeros capítulos. La historia aparece dividida en capítulos que vienen diferenciados por la fecha en la que tiene lugar la acción y su ubicación, alternándose la narración tanto espacial como temporalmente. De esta manera por un lado nos situamos en diciembre del año 2013, concretamente en los días que transcurren entre el 19 y el 26 alternando a lo largo de los mismos entre escenarios de Bélgica, Suecia, Estados Unidos, Francia y Países Bajos. Por otra parte e intercalados entre estos capítulos tenemos otros que nos trasladan a una época pasada en ubicaciones como Afganistán, Estados Unidos o Suecia. De esta manera nos encontramos con lo que serían tres hilos argumentales que, aunque en un principio no aparecen claramente conectados, poco a poco irán convergiendo hacia un mismo punto mostrándonos cómo están vinculados.

Joakim Zander © Sofia Runarsdotter (Fuente)
Con un estilo cuidado y preciso y una prosa clara y directa, Joakim Zander va construyendo una trama cargada de acción que sigue un ritmo trepidante. En la mayoría de los capítulos se utiliza un narrador omnisciente que va alternando el punto de vista de la narración entre los principales personajes, aunque cuando se centran en el agente estadounidense es él mismo quien adquiere la voz narrativa para contarnos tanto lo que está sucediendo como sus impresiones.

En los primeros capítulos nos encontramos con tres figuras que destacan como protagonistas pues la narración va alternando entre ellas, aunque más adelante los giros argumentales harán que esto se modifique y una vaya adquiriendo cada vez más relevancia. De esta manera tenemos por una parte al agente secreto de la CIA destinado en Oriente Medio cuya vida queda sesgada por una explosión que acaba con la vida de su esposa. Es un hombre que aparece perfilado con cierta ambigüedad pero cuya figura resulta verosímil, cercana a la realidad, respondiendo a un  carácter serio y reservado. Paulatinamente vamos descubriendo momentos muy concretos de su vida que han supuesto algún cambio en su profesión y que nos sirven de pistas para ir descubriendo las causas y consecuencias de la explosión. Más allá de su perfil profesional tenemos poca información, únicamente su afición a la natación, que es la que da título a la obra y el estado de abandono, depresivo y de falta de motivación que arrastra desde que perdió a su familia.

Por otra parte está Mahmoud Shammosh, un joven doctorado por la Universidad de Upsala que se encuentra trabajando en un libro sobre la privatización de la guerra. Mahmoud responde a un perfil racional, decidido y temperamental y al igual que en el caso anterior, el misterio se mantiene en torno a su figura desde un principio pues sabemos que hay algo oculto en su pasado que de alguna manera marca la situación en la que se encuentra actualmente.

Y finalmente tenemos a Klara Walldéen, una joven sueca que trabaja en el Parlamento Europeo de Bruselas y que se ha criado en Suecia junto a sus abuelos. Iremos descubriendo el perfil y personalidad de Klara a medida que avance la historia, en parte gracias a los recuerdos que llegan a su mente sobre el pasado y que nos permitirán ir perfilando al personaje. Si bien en un primer momento parecerá que Klara es una joven sencilla, trabajadora, agradable y un tanto frágil, los acontecimientos en los que se verá implicada harán que se vaya descubriendo un carácter más decido, fuerte y dotado de una gran valentía.

Junto a estos tres personajes, aparecen un elevado número de secundarios que de una forma u otra intervienen en el desarrollo de la trama. Algunos están mejor perfilados que otros en función de su papel y así destacan George Lööw, empleado de Merchant & Taylor, una empresa de relaciones públicas conocida por actuar sin escrúpulos, y que se verá implicado en una situación cada vez más peligrosa; la mejor amiga de Klara, la abogada Gabriella Seichelman o Josh Brown, contacto de Digital Solutions, la empresa que contratará los servicios de George.

Por lo que se refiere a las localizaciones, buena parte de la acción transcurre entre la ciudad de Bruselas en Bélgica y Estocolmo, Arkösund y el archipiélago de Sankt Anna en Suecia, aunque puntualmente también nos trasladaremos a otras ubicaciones como París o Ámsterdam. La ambientación con la que cuenta la obra es buena pues Joakim Zander incluye referencias de calles, edificios o lugares emblemáticos que nos permiten identificar fácilmente los escenarios por los que se mueven los personajes en las diferentes ciudades. Otro punto a destacar es la recreación de la atmósfera, pues nos situamos en pleno mes de diciembre y las condiciones climatológicas se convierten en un obstáculo más a salvar por los protagonistas, logrando que estas sensaciones se transmitan al lector que queda envuelto por las bajas temperaturas, hielo y nieve que caracterizan el crudo invierno nórdico.

Algunos de los puntos que Joakim Zander aborda en El nadador me han recordado a la novela de John Le Carré que leí hace unos meses, Una verdad delicada puesto que tienen en común el planteamiento de la corporativización de las guerras con la introducción de empresas privadas y encontramos también en este caso una cierta crítica a la postura adoptada por los gobiernos de los distintos países, las instituciones públicas o los servicios de inteligencia como la CIA.

El nadador es un thriller cargado de suspense e intriga con el que creo que disfrutarán los aficionados a las novelas que giran en torno a las conspiraciones y espionaje. Presenta unos personajes bien construidos, una buena ambientación que incluye el Parlamento Europeo, escenario que el autor conoce de primera mano por su trabajo como jurista para la Unión Europea, además de una trama correctamente desarrollada e hilvanada que da lugar a una lectura adictiva desde las primeras páginas y que contiene los suficientes giros argumentales para mantener el interés del lector hasta alcanzar el final.

Si te ha gustado mi reseña, puedes comprar el libro a través de los siguientes enlaces:


Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...