jueves, 11 de septiembre de 2014

A las ocho en el Novelty - Carlos Díaz Domínguez

Portada libro A las ocho en el Novelty
Título: A las ocho en el Novelty
Autor: Carlos Díaz Domínguez
Editorial: B de Bolsillo
Año: 2014
ISBN: 978-84-987-2981-8
Nº de páginas: 456

"A las ocho en el Novelty" es la última novela publicada por Carlos Díaz Domínguez, un autor del que hasta ahora he leído Los ascensores dormidos de La Habana, Tres colores en Carinhall y Lágrimas sobre Gibraltar, las tres con muy buenos resultados. Es por ese motivo que no dudé en aceptar su propuesta de lectura, más teniendo en cuenta que su sinopsis me atrajo desde un primer momento.

La trama de A las ocho en el Novelty gira en torno a la búsqueda de un tesoro formado por el patrimonio de Manuel Godoy y que este habría escondido en algún lugar antes de que tuviese lugar el Motín de Aranjuez. La localización de estos bienes se ha convertido en una obsesión para Anatoli Boychenko, un antiguo y poderoso dirigente del KGB, quien tras varios intentos infructuosos por encontrar alguna pista, acabará realizando el encargo de localizarlo a Leonor Cortés, una anticuaria salmantina afincada en San Juan de Luz. Lo que en principio supondrá un pequeño reto para Leonor por la dificultad de encontrar la información necesaria para averiguar el emplazamiento del tesoro, acabará convirtiéndose en una peligrosa misión que llegará incluso a poner su vida en peligro, lo que hará que la salmantina busque ayuda y refugio en la única persona en la que cree que puede confiar a pesar del tiempo transcurrido desde la última vez que se vieron.
Por otra parte, el estado español, al tanto de la búsqueda que está llevando a cabo Anatoli, teme que la localización de este patrimonio suponga el descubrimiento de datos muy concretos que demuestren una hipótesis que supondría un atentado contra la historia de la Corona española, por lo que pondrá en marcha un mecanismo para evitar a toda costa que esto salga a la luz.

Carlos Díaz Domínguez
Carlos Díaz Domínguez (Fuente)
A las ocho en el Novelty es una novela en la que podemos observar rasgos comunes a las anteriores obras de Carlos, por lo que si ya habéis disfrutado de alguna anteriormente es muy probable que esta también os guste, como ha sido mi caso. Volvemos a encontrarnos con un thriller cuyo argumento entremezcla elementos políticos, de espionaje e históricos, dando como resultado una lectura que capta nuestra atención desde las primeras páginas y que se lee agilidad e interés. Contribuye a ello que la trama combina varias líneas argumentales relacionadas entre sí y que se van alternando, lo que unido a la estructura utilizada, hace que su desarrollo sea más dinámico y, evidentemente, ameno.

Tras el preludio con el que da inicio la historia, y aunque la novela no presenta la típica división por capítulos, sí nos encontramos con una serie de divisiones internas, en general de corta extensión y que van alternando la acción entre los diferentes personajes y escenarios. Como os decía anteriormente, son varias las líneas argumentales que se van desarrollando de manera paralela y linealmente, girando todas ellas en torno a un mismo punto común y siendo la protagonizada por Leonor la que cuenta con una importancia mayor. Es un narrador omnisciente en tercera persona del pasado el seleccionado por Carlos para trasladar la historia al lector, y el estilo se mantiene en la misma línea que en sus anteriores publicaciones, empleando un lenguaje conciso, claro y comprensible que facilita la lectura, al igual que el ritmo ágil y constante que predomina la narración desde un principio. Como ya señalé en las anteriores reseñas, Carlos otorga mucha importancia a los detalles y así nos encontramos con todo tipo de descripciones que, sin llegar a saturarnos, permiten que nos hagamos una composición mental de las escenas, resultando una novela muy visual.

En cuanto a los personajes, su importancia varía en función de la línea argumental protagonizada y así podemos señalar a Leonor Cortés como la principal protagonista de A las ocho en el Novelty. Leonor es un personaje perfilado con acierto y meticulosidad con el que el lector conecta con facilidad. Si bien en un primer momento puede resultar una mujer un tanto fría o distante, paulatinamente iremos descubriendo una personalidad en la que destaca su profesionalidad, respondiendo a lo que le está sucediendo de manera natural y creíble, lo que dota a su figura de una mayor humanidad y cercanía. Es un personaje cuya construcción me ha gustado y eso ha hecho que haya disfrutado aún más de la lectura al implicarme en las aventuras que la anticuaria se ve obligada a vivir.

Un gran apoyo y ayuda para Leonor es Enrique, otra figura que me ha gustado por su carácter amigable, bondadoso, tierno y protector, y que al igual que sucede con ella, presenta virtudes y defectos que lo acercan a una persona real, tomada de la vida misma. Junto a ellos otra figura que juega un papel relevante es el ruso Anatoli, un hombre que arrastra un oscuro pasado, acostumbrado a los constantes abusos de poder y que no duda en utilizar todo lo que está a su alcance para obtener lo que quiere sin pararse a considerar las consecuencias o perjuicios que pueda provocar.

Si bien estas tres personas son las piezas principales en la trama, junto a ellos aparecen una serie de secundarios necesarios para el desarrollo de la historia y que han sido dotados de personalidades propias y bien definidas que nos permiten identificarlos con claridad a pesar de que su número sea elevado y tener claro quién es quien junto al papel que desempeñan. Además encontramos menciones a personajes que existieron realmente y, aunque su presencia sea únicamente a través de las referencias que hacen el resto de protagonistas, acaban adquiriendo relevancia, siendo el más destacado Manuel Godoy.

Café Novelty Salamanca
Café Novelty
Y es que A las ocho en el Novelty conjuga la intriga de un thriller con un componente histórico que nos permite profundizar en la figura de Manuel Godoy, conociendo a grandes rasgos lo que fue su vida, pues no estamos ante una novela histórica, junto a algunos hechos protagonizados por el mismo. Los datos que aparecen están bien integrados y en ningún caso llegan a resultar aburridos, más bien al contrario, a mí me ha resultado instructivo todo lo expuesto en torno a este personaje sobre el que no tenía más conocimientos que los adquiridos en mi época de estudiante. Por otra parte, las hipótesis de las que parte Carlos para construir su novela me han parecido interesantes y, aunque sea fruto de la imaginación del autor, no quita para que tal como él los plantea, sean unos hechos que podrían haber sucedido.

No puedo finalizar este análisis sin hablaros de los escenarios en los que transcurre A las ocho en el Novelty, pues es un punto con el que he disfrutado mucho ya que en algunas de las localidades he estado de visita y, no sé a vosotros, pero a mí me gusta leer libros situados en ubicaciones que conozco de primera mano. Anteriormente os comentaba que Carlos es un autor al que le gusta cuidar los detalles de los ambientes en los que tienen lugar sus novelas, ofreciéndonos acertadas y atractivas descripciones de cada uno de los escenarios por los que se mueven sus personajes, que cuentan con el añadido de datos que amplían información sobre las ubicaciones en las que se sitúa la trama. En este caso son varias las localizaciones por las que los protagonistas se desplazan aunque unas adquieren más trascendencia que otras, destacando la ciudad de Salamanca con el café Novelty que da lugar al título, la localidad francesa de San Juan de Luz o la salmantina Peñaranda de Bracamonte entre las que puedo citar, ya que hay otras que no desvelaré para que sean los futuros lectores quienes lo hagan. Por la forma de presentar la información podemos deducir que o Carlos conoce personalmente cada uno de estos emplazamientos o se ha documentado muy bien sobre los mismos, lo que le permite guiarnos por los rincones más emblemáticos y al mismo tiempo hablarnos del día a día en los mismos con sus costumbres, ambientes e incluso alguna curiosidad, de tal manera que en algunos casos nos invita a apuntarlos como posible destino para una futura escapada.

Creo que si habéis llegado hasta aquí tendréis claro que A las ocho en el Novelty me ha gustado mucho y por lo tanto os recomiendo su lectura. Tomando como base el personaje de Manuel Godoy, Carlos Díaz Domínguez construye una interesante y atractiva obra que mantiene el suspense y la intriga desde las primeras páginas, dando como resultado una lectura ágil y entretenida con la que sin duda disfrutarán un gran número de lectores, especialmente los aficionados a este tipo de planteamientos. 

Si te ha gustado mi reseña, puedes adquirir el libro a través de los siguientes enlaces:


Gracias al autor y a la editorial por facilitarme el ejemplar
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