martes, 21 de octubre de 2014

Primera clase - Miguel Ángel Furones

Portada Primera clase
Título: Primera clase
Autor: Miguel Ángel Furones
Editorial: Suma de letras
Año: 2014
ISBN: 978-84-836-5614-3
Nº de páginas: 140

Opinión Primera clase

A pesar de que no conocía al escritor y creativo publicitario Miguel Ángel Furones, ni sabía demasiado sobre su última novela, Primera clase, acepté la propuesta de organizar una lectura conjunta de la misma junto a Albanta y Laky guiada tanto por su atractiva sinopsis como por una brevedad que me permitiría encajarla fácilmente entre mis compromisos lectores.

"Primera clase" es una novela coral cuyo argumento se desarrolla a través de diversos personajes que están interrelacionados entre sí. Así tenemos a Alberto, director de la Sinfónica de Chicago, quien tras quince años en esta ciudad decide dejarlo todo y regresar a España para instalarse nuevamente en la capital. En el mismo avión viaja David, un joven estudiante del Art Institute of Chicago, quien vuela a Madrid para disfrutar de unas breves vacaciones.
Por otra parte, en otro avión con destino a Bangkok viaja Norah, directora de marketing a nivel mundial de IBM, quien se desplaza para reunirse con el hombre con el que desde hace un tiempo mantiene una complicada relación debido a la distancia geográfica que les separa a causa de sus respectivas profesiones.
Finalmente, están Alicia y su hija Belén, quienes comparten una tranquila tarde de sábado en casa la cual permite que Alicia se pierda en los recuerdos de los años pasados, mientras su hija hojea el periódico y comenta con ella uno de los titulares.

Miguel Ángel Furones
Miguel Ángel Furones (Fuente)
No serán estas las únicas figuras con las que nos encontremos a lo largo de las páginas de Primera clase ya que en cada una de sus historias particulares intervendrán otros personajes con mayor o menor relevancia, componiendo todos ellos un conjunto de piezas que de alguna manera están vinculadas. Y es aquí donde desde mi punto de vista radica el punto fuerte de esta breve novela, en esas conexiones que el autor va creando entre sus personajes al mismo tiempo que la trama fluye con naturalidad.

Primera clase es una novela bastante breve pues cuenta tan solo con ciento cuarenta páginas que además están maquetadas con un tamaño de letra grande, lo que hace que su lectura nos lleve poco tiempo. Se presenta dividida en varios capítulos de corta extensión, los cuales vienen introducidos por su ubicación, alternando entre Madrid y los dos vuelos, el IB 725 y el BA 009. Esta estructura imprime dinamismo a una lectura que de otra manera estaría marcada por el carácter reflexivo que tiene la narración, lo que suele venir asociado a un ritmo más pausado. Utiliza un narrador omnisciente que le permite alternar entre las diferentes situaciones y el estilo de Miguel Ángel Furones es sencillo y efectivo, empleando un lenguaje claro, directo y comprensible y destacando un marcado carácter reflexivo.

Comentaba anteriormente que estábamos ante una novela coral y, como sucede en este tipo de obras, el protagonismo está compartido entre diferentes figuras. Tanto su extensión como el enfoque que Miguel Ángel Furones adopta, hacen que no se profundice demasiado en los personajes, simplemente los encontramos en un momento puntual de sus vidas y los datos que vamos a conocer de ellos son los necesarios para comprender el planteamiento de la trama. Quedan perfilados brevemente, en algunos casos ellos mismos nos ofrecen retazos de sus pasados que sirven de ayuda para comprender el estado en el que se encuentran y las decisiones que han tomado. Alberto, Alicia, Belén, Norah, Eduardo, David o Marco son los personajes cuyas historias se van alternando a lo largo de las páginas y responden a perfiles ordinarios, son personas que han sido extraídas de la vida misma, que podríamos encontrar perfectamente en nuestro entorno, sin presentar ningún rasgo que los haga destacar más allá de sus propios problemas.

Y a pesar de este último apunte, Primera clase es una novela de personajes en la que priman sus reflexiones y sentimientos por encima de la acción. De esta manera, en la obra se abordan algunas cuestiones vitales que pueden afectar a cualquier individuo, entre las que destaca la toma de decisiones y cómo estas modifican el curso de nuestras vidas, provocando en algunos casos que un gesto simple o rutinario transforme nuestra propia existencia o la de aquellos que nos rodean. Vinculado a esto último, la novela se desarrolla en torno a una serie de conexiones que relacionan las distintas historias individuales entre sí y que nosotros iremos descubriendo poco a poco, colocando las diferentes piezas en su posición y trazando las líneas que sirven de nexo entre unos y otros.

Señala en la contraportada del libro: “Primera clase es una novela narrada sobre una partitura. Las notas no pueden cambiarse.”, de lo que se deduce fácilmente que la música va a ocupar una posición importante en esta historia. No lo es tanto por la influencia que la misma ejerce sobre los protagonistas, sino que estamos ante una especie de metáfora que establece un paralelismo entre el desarrollo de la obra y las notas distribuidas en una partitura, ambos son elementos independientes pero que unidos adecuadamente ofrecen una nueva perspectiva. No sé si es esta la interpretación correcta o el enfoque que el autor pretendía darle pero es una idea que una vez finalizada la lectura a mí me ha parecido que podía encajar. Volviendo al tema de la música propiamente dicha, como os decía, juega un papel relevante en el desarrollo de las historias e incluso podríamos decir que es el punto de conexión entre todas ellas. Referencias musicales salpican la narración en uno y otro punto, destacando las menciones a El Mesías de Haendel, pieza que la sinfónica de Chicago interpretó en el Covent Garden bajo la dirección de Alberto.

Al margen de que la trama de Primera clase esté centrada en sus personajes, desde los primeros capítulos nos acompaña un cierto halo de suspense en torno a la forma en la que va a terminar el libro. Tenemos cierta información que nos permite intuir cuál va a ser el final de algunas historias pero es solo eso, una intuición que necesita tanto confirmarse como completar los datos que nos faltan, algo que nos impulsa a leer con avidez e interés para completar el círculo temporal en el que se desarrolla la novela. En este sentido, he de señalar que el cierre me ha gustado mucho pues ofrece un giro que yo no había previsto. Desde las primeras páginas me había hecho una idea de lo que me esperaba en los capítulos finales por lo que me ha resultado positivo que el autor me haya sorprendido con algo diferente.

Resumiendo, Miguel Ángel Furones nos presenta en Primera clase un planteamiento original en el que, a través de una estructura coral, nos permite descubrir las historias individuales de sus personajes, y en el que, a su vez, todo queda interrelacionado de alguna manera. 

Si te ha gustado mi reseña, puedes adquirir el libro a través de los siguientes enlaces:


Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña
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