lunes, 10 de noviembre de 2014

El legado - Kirsty Wark

Portada El legado
Título: El legado
Autor: Kirsty Wark
Editorial: Alevosía
Traducción: María Porras Sánchez
Año: 2014
ISBN: 978-84-15608-84-4
Nº de páginas: 360


Opinión El legado

Descubrí El legado, primera novela de la periodista y presentadora Kirsty Wark, entre las novedades literarias de este otoño e inmediatamente captó mi atención pues su sinopsis dejaba entrever que sería una de esas novelas que transcurren a través de dos hilos temporales con misterios y secretos familiares. Ya os he comentado en otras ocasiones que este tipo de libros me encantan y, a pesar de que en general suelen ser bastante similares, yo aún no me he cansado de ellos y sigo disfrutando con su lectura.

"El legado" da comienzo tras la muerte de Elizabeth Pringle, una solitaria anciana que ha residido desde su infancia en la misma casa en Holmlea, dedicándose en los últimos años al cuidado de su jardín y disfrutando de una estrecha amistad con Niall, con el que comparte su afición por la jardinería, y con Saul, un budista instalado en la isla. Lo que nadie espera tras su fallecimiento es que deje en herencia su preciosa casa a una completa desconocida, Anna Morrison, una mujer a la que observaba pasear con el cochecito de su hija treinta años atrás. Sin embargo, Anna sufre el avance de una enfermedad que está borrando sus recuerdos, alternando entre periodos de lucidez y otros en los que no recuerda ni el nombre de sus dos hijas, por lo que será Martha, la hermana mayor, la encargada de hacerse cargo del legado e intentar averiguar por qué razón Elizabeth le ha hecho entrega de la casa a su madre. Para ello la primera cuestión que intentará esclarecer es quién era Elizabeth Pringle, contando para ello con la ayuda de los dos amigos, que son quienes mejor la conocían, y con los objetos que encontrará en el interior de la casa, los cuales irán desvelando parte del pasado de esta misteriosa mujer.

Kirsty Wark
Kirsty Wark (Fuente)
Como veis, El legado es una novela que no depara grandes sorpresas en cuanto al desarrollo de su trama pues cumple con los parámetros que suelen caracterizar a este tipo de novelas, resultando así una lectura en su mayor parte predecible desde las primeras páginas, aunque haya incógnitas que es necesario llegar al final para desvelar. Puede que muchos estéis viendo esto como un punto negativo pero para mí no lo ha sido, como he comentado en las primeras líneas me gustan mucho este tipo de historias y no me importa encontrarme con la misma estructura ya que es precisamente eso lo que busco cuando me acerco a estos libros.

La trama de El legado se desarrolla a través de dos hilos temporales, uno centrado en el personaje de Martha y el momento actual, y otro que nos lleva al pasado para descubrir la vida de Elizabeth Pringle. La estructura de la novela está estrechamente vinculada con estos dos tiempos y así se presenta dividida en capítulos que se van alternando entre uno y otro hilo argumental, lo que hace que la lectura resulte bastante dinámica. En el caso de los capítulos de Elizabeth nos encontramos con una narración en primera persona, pues responden a unas memorias que ella, ante una muerte que presiente cercana, está escribiendo a modo de reconciliación con lo que ha sido su vida, mientras que en el caso de Martha es un narrador omnisciente el que nos va haciendo partícipes de los pasos que esta va siguiendo. Por lo que se refiere al estilo, Kirsty Wark hace uso de una prosa clara, fluida, elegante y envolvente que resulta muy agradable de leer, destacando especialmente las descripciones de los diferentes ambientes y escenarios. Me ha recordado en cierta forma a las novelas de Rosamunde Pilcher, una autora que me encanta, tanto por su estilo narrativo como por el tipo de historia y ambientación que la novela tiene.

Al desarrollarse a través de dos hilos temporales el protagonismo está compartido por ambas mujeres y en general está bastante equilibrado, resultando las dos historias igualmente llamativas. Normalmente en los libros que utilizan esta estructura me suele atraer más un hilo argumental, que suele ser el del pasado pues es donde se esconden los secretos, pero en este caso Kirsty Wark ha conseguido introducir ciertos elementos que hacen que en el tiempo actual el interés no decaiga. Al comienzo del libro nos encontramos con que la historia de Elizabeth tiene más relevancia y los capítulos centrados en ella ocupan un mayor número de páginas, algo que se va invirtiendo a medida que avanzamos y pasa a ser la trama del presente la que tiene una extensión superior.

Si bien ambas mujeres están bien construidas ofreciendo una personalidad sólida y una evolución coherente con el desarrollo de la trama, es Elizabeth a quien el lector llegará a conocer en mayor profundidad debido tanto a la narración en primera persona como al relato que abarca toda su vida. Esto nos permite por un lado ahondar en su carácter y psicología pues al mismo tiempo que va narrando lo que ha vivido nos va ofreciendo información sobre sus sentimientos, emociones y motivaciones, lo que nos proporciona una fácil comprensión de su forma de actuar y las decisiones que toma en cada momento y por otra parte observamos la evolución que va sufriendo en función de cómo marcan los sucesos el curso de su vida.

En el caso de Martha encontramos una construcción diferente pues no vamos a conocerla de forma progresiva sino que queda en gran medida perfilada desde el principio y lo que ha vivido en el pasado no va a tener relevancia. Sí la tiene en cambio la situación que atraviesa en el momento actual en el que tiene que asumir la enfermedad que tiene su madre, centrándose en su cuidado y haciéndose cargo de los problemas que van surgiendo. A esta situación se suma la posición adoptada por su hermana menor y una reciente ruptura sentimental, lo que ha hecho que Martha se encuentre abrumada por todo y un tanto deprimida.

Al lado de ambas vamos a conocer a otra serie de personajes que sin estar definidos con tanto detalle quedan bien caracterizados y resultan fácilmente identificables. Es a través de ellos como la autora aborda otros temas que se van entrelazando con la historia principal y así en el pasado destacan la madre de Elizabeth, su amiga íntima y confidente la duquesa de Montrose o Robert, mientras que en el presente lo hacen Catriona, propietaria del hotel en Lamlash donde se aloja Martha, su hermano Niall y Saul, los amigos más cercanos de Elizabeth, Anna Morrison, la madre de Martha o su hermana Susie.

Son estas figuras las que permiten que Kirsty Wark aborde algunos temas en mayor o menor medida. La amistad y el amor son dos sentimientos que tienen mucha presencia a lo largo de las páginas y están muy presentes las relaciones familiares tanto entre padres e hijos como entre hermanos, y el compromiso y vinculación a la hora de afrontar el cuidado de los padres por parte de los hijos. En relación con esto último se expone la enfermedad que sufre Anna, un tema que posibilita la inclusión de datos referentes a la evolución que van sufriendo estos enfermos, el miedo que sufren ante su situación, los cuidados y atención especial que necesitan o las medidas que es necesario adaptar para facilitar su día a día.

Además de la propia historia me ha gustado mucho en la novela de Kirsty Wark la ambientación con la que cuenta que nos permite disfrutar tanto de los escenarios y paisajes que caracterizan al pueblo de Lamlash, situado en la isla escocesa de Arran, como de la maravillosa casa en la que ha vivido Elizabeth, en manos actualmente de Martha. Kirsty Wark emplea descripciones que sin llegar a ser excesivas nos permiten hacernos una idea del aspecto que presenta cada una de las dependencias de la casa junto a su cuidado jardín, un emplazamiento que resulta de lo más entrañable y acogedor. Igual mimo se ha puesto en las descripciones de la isla, con la que la autora está muy vinculada y esto se aprecia en cada uno de los detalles que ofrece sobre la misma y que hacen posible que nos sintamos parte de ese enclave, conociendo su día a día, el aspecto de sus casas o el clima tan característico de esa zona.

Al comienzo indicaba que El legado respondía a la estructura típica en este tipo de libros y que en ese sentido era un tanto predecible, aunque he de reconocer que el final de la novela, en el que se desvelan los secretos que se han mantenido ocultos a lo largo de los años, ha supuesto una sorpresa pues no había barajado esa posibilidad. Este tipo de giros pueden provocar un cierre negativo al no resultar creíbles pero no es este el caso, una vez colocadas todas las piezas la historia adquiere sentido y se cierran todos los frentes abiertos de una forma coherente y consistente, aunque es cierto que algunos desenlaces, sobre todo a nivel sentimental, se pueden adivinar fácilmente desde un principio.

Así que en conclusión, El legado de Kirsty Wark es una obra que ofrece un planteamiento a través de dos hilos temporales y en la que vamos a encontrar secretos e historias familiares además de ciertas dosis de romanticismo. Una novela cuya lectura resulta amena y entretenida, y con la que sin duda disfrutarán aquellas personas que, como es mi caso, sean aficionadas a este tipo de libros.

Si te ha gustado mi reseña, puedes adquirir el libro a través de los siguientes enlaces:



Gracias a la editorial por facilitarme el ejemplar para su reseña
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